Con raíces en Colombia y proyección global, IMEXHS es una de las compañías de tecnología médica más relevantes del país. Fundada por el neurorradiólogo Germán Arango Bonnet, la empresa ha logrado posicionarse en 18 países y cotiza en la bolsa de valores de Australia. Su historia representa un hito para el emprendimiento nacional en el sector salud.

Germán Arango Bonnet no es un emprendedor común. Médico neurorradiólogo formado en las universidades del Bosque, la Sabana y McGill en Canadá, ha dedicado dos décadas a combinar el conocimiento clínico con la innovación tecnológica. “La creación de una nueva, moderna y disruptiva oferta de valor ha sido el corazón de nuestro trabajo”, afirma. Hoy, es fundador y CEO de IMEXHS, empresa que desarrolla software para imágenes médicas y opera en más de 540 sitios de 18 países.
Desde Bogotá, donde nació la idea, IMEXHS ha recorrido un camino extraordinario. La empresa no solo ha sido reconocida con premios como el de Transformación Digital en ANDICOM o el reconocimiento internacional de AuntMinnie como uno de los mejores proveedores de RIS-PACS en EE.UU., sino que además se convirtió en una compañía pública listada en la bolsa australiana. “Hemos pasado por todos los estados: desde una startup naciente hasta ser una empresa pública. Eso exige una evolución constante”, comenta Arango Bonnet.
El trayecto ha estado lleno de retos, especialmente en lo personal. “Mantenerme suficiente para las crecientes demandas de una empresa en crecimiento acelerado ha sido, sin duda, el mayor desafío”, señala. Uno de los obstáculos más complejos ha sido fondear el crecimiento de manera sostenible sin perder el enfoque innovador. En ese sentido, la resiliencia ha sido su mejor herramienta: “La perseverancia y la capacidad de adaptación son el principal vehículo para garantizar un emprendimiento exitoso”.
Además de IMEXHS, Arango también lidera RIMAB, una empresa de servicios médicos radiológicos que opera en 38 centros y reporta más de 1.5 millones de estudios anuales. Ambas compañías comparten un principio: fomentar el talento. Por eso, implementó un plan de incentivos basado en acciones de la empresa, una estrategia que, según él, “premia el alto desempeño y crea un sentido de pertenencia entre los colaboradores”.
Para el futuro, las prioridades están claras: seguir creciendo con rentabilidad y continuar revolucionando el sector de la salud digital desde América Latina hacia el mundo. Su mensaje para otros emprendedores es directo y honesto: “La resiliencia y la perseverancia son las principales armas del emprendedor”.
La historia de Germán Arango Bonnet y de IMEXHS no solo es excepcional, sino también inspiradora. En un país donde las startups tecnológicas aún enfrentan barreras estructurales, lograr que una empresa médica llegue a los mercados bursátiles internacionales demuestra que sí es posible construir una compañía global desde Colombia.

