Tras una caída cercana al 20 % en el primer trimestre de 2025, el sector biotecnológico parece prepararse para un repunte significativo hacia finales de año. Así lo afirman Daniel Lyons, PhD, gestor de carteras y analista de investigación, y Andy Acker, CFA, gestor de carteras, ambos de la firma internacional Janus Henderson, quienes observan señales claras de recuperación en la industria.
El índice S&P Biotechnology Select Industry, referente de compañías biotecnológicas de distintas capitalizaciones, ha avanzado un 25 % hasta octubre. Si esta tendencia se mantiene, 2025 marcaría el primer año con rendimientos de dos dígitos desde 2020, un logro especialmente relevante considerando que, en abril, el indicador registraba un retroceso superior al 20 %.
Fusiones y adquisiciones: motor del resurgimiento
El repunte responde, en gran medida, al alivio de la incertidumbre política en la primera mitad del año, a la constante innovación farmacéutica y a una demanda acumulada de operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A).
Un hito clave ocurrió en agosto, cuando Pfizer alcanzó un acuerdo con la Casa Blanca para invertir 70.000 millones de dólares adicionales en Estados Unidos y ofrecer ciertos medicamentos a precios reducidos. El entendimiento, que evita medidas regulatorias más radicales como controles de precios amplios, ha sido interpretado como una señal de estabilidad para la industria biofarmacéutica.
El efecto no tardó en verse reflejado: el volumen de operaciones de M&A casi se duplicó en el tercer trimestre, alcanzando 31.000 millones de dólares, frente a los poco más de 17.000 millones del periodo anterior.
Un sector más competitivo y selectivo
La biotecnología de 2025 es más eficiente y competitiva que tras su pico de mercado en 2021. Hoy, se estima que más del 80 % de las empresas cotizadas cuentan con conjuntos de datos clínicos “muy buenos”, es decir, candidatos terapéuticos con alta probabilidad de mejorar el tratamiento estándar de enfermedades. En 2022, esa proporción era de solo el 47 %, lo que supone un crecimiento del 37 % en tres años.
Al mismo tiempo, el número total de empresas biotecnológicas listadas se ha reducido en más de un 20 %, un filtro natural que ha elevado el nivel de exigencia para nuevos participantes y ha fortalecido a las compañías más sólidas.
Perspectivas: valor en expansión
Los analistas anticipan que este impulso podría mantenerse más allá de 2025. Factores como la expiración inminente de patentes de grandes farmacéuticas, el éxito de nuevos lanzamientos terapéuticos y una mejora en el acceso a financiación están configurando un entorno especialmente favorable para la creación de valor en la biotecnología.
Para las empresas que han resistido la depuración del sector, el horizonte se presenta más prometedor que nunca.

