La gestión del impacto ambiental de los plásticos, particularmente en el segmento de empaques flexibles —uno de los más complejos desde el punto de vista técnico y ambiental—, acaba de dar un paso significativo en Colombia. Litoplas, compañía con más de 55 años de trayectoria en el país y presencia exportadora en mercados como Guatemala, Venezuela y Panamá, anunció la obtención de la Certificación de Neutralidad de Materiales Plásticos otorgada por el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación (ICONTEC).
Con este reconocimiento, Litoplas se convierte en la primera empresa de empaques flexibles en Colombia en alcanzar la neutralidad plástica certificada, un estándar que valida que la cantidad de material plástico introducida al mercado es compensada mediante procesos verificables de recuperación, reciclaje y reincorporación productiva. A diferencia de enfoques declarativos, la certificación exige trazabilidad, métricas y auditoría independiente, elementos clave para la credibilidad del modelo.

“El valor de este estándar radica en que no es simbólico. Demuestra que la economía circular puede operar con rigor técnico, control y balance real de materiales, incluso en una industria históricamente desafiante”, explicó José Luis Mora, presidente de Litoplas.
Según el directivo, la certificación se traduce en beneficios concretos para clientes y aliados de la cadena: “reducción y optimización de materiales, trazabilidad rigurosa, menor huella plástica certificada, impacto social y ambiental directo, y mayor facilidad para reportes ESG y auditorías”.
La neutralidad plástica se suma a una estrategia de sostenibilidad que Litoplas ha venido consolidando en los últimos años, respaldada por su rol como proveedor estratégico de compañías líderes del sector alimentario y de productos de higiene, como PepsiCo, Harinera del Valle y Grupo Nutresa. Esta posición en la cadena de abastecimiento ha impulsado la adopción de estándares más exigentes en eficiencia e innovación.
De acuerdo con sus informes de sostenibilidad, la empresa reporta niveles de eficiencia operativa superiores al 95 % en sus procesos productivos, resultado de la incorporación de tecnología avanzada y sistemas de planificación de recursos. En materia de gestión de residuos, alcanza un 83 % de aprovechamiento en Colombia y un 90 % de recuperación de solventes, cifras que sustentan la viabilidad de su modelo de cierre de ciclo.
Un pilar clave de esta estrategia ha sido la creación, en 2015, de su spin-off Polyrec, dedicada a la reincorporación de material plástico post-consumo y post-industrial. Esta operación permite transformar residuos en insumos productivos, contribuyendo de manera directa al balance de neutralidad exigido por ICONTEC.
En el frente de innovación, Litoplas ha desarrollado empaques monomateriales, diseñados para facilitar su reciclabilidad frente a los flexibles tradicionales, y ha sido pionera en Colombia en la producción de estructuras aptas para contacto con alimentos a partir de material reciclado post-consumo (rPP) mediante tecnología de pirólisis, un avance que cuenta con aprobación del INVIMA.
Para analistas del sector, la validación de un tercero técnico como ICONTEC establece un precedente relevante y eleva el estándar para la industria del packaging en el país. La certificación de neutralidad plástica se suma así a otros reconocimientos obtenidos por Litoplas, como ISCC PLUS y Basura Cero, consolidando una referencia técnica y ambiental para el desarrollo futuro del sector de empaques flexibles en Colombia.

