Colombia consolida su liderazgo en la transformación financiera digital, impulsada por el crecimiento del ecosistema fintech y una marcada expansión en la emisión de tarjetas bancarias. Según datos de la Superintendencia Financiera, ya circulan en el país 66,9 millones de tarjetas —50,2 millones de débito y 16,7 millones de crédito—, de las cuales más del 90% están activas.
Tan solo en 2024, se emitieron en promedio 209.000 nuevas tarjetas de crédito cada mes, una cifra que evidencia la reactivación del consumo y el interés creciente de los colombianos por acceder a medios de financiación más ágiles y digitales. Actualmente, más de 19 millones de personas mantienen compromisos crediticios activos, lo que posiciona a las tarjetas como una herramienta clave para mejorar el flujo de caja y facilitar el acceso al crédito.
El mercado sigue liderado por entidades como Davivienda, Bancolombia, Grupo Aval y Scotiabank Colpatria, aunque los nuevos jugadores digitales vienen ganando protagonismo. Neobancos y fintechs como Lulo Bank, Nubank, RappiBank, Ualá, Nequi y Daviplata han transformado la experiencia financiera al ofrecer servicios digitales con modelos sin cuotas de manejo, con beneficios como cashback, rendimientos por saldos y mayor personalización.
“El crecimiento sostenido en la emisión y uso de tarjetas en Colombia refleja no solo la madurez del ecosistema financiero digital, sino también su enorme potencial de expansión”, afirmó Diego Quesada, country manager de Pomelo para los Países Andinos, Centroamérica y Caribe.
“Desde Pomelo, acompañamos esta evolución con infraestructura tecnológica que permite a las empresas escalar con velocidad y seguridad. Somos testigos directos de esta revolución”.
Quesada destaca también cómo este dinamismo está impactando positivamente el acceso financiero en regiones tradicionalmente desatendidas y contribuyendo a la generación de empleo. Además, subraya que el trabajo conjunto entre fintechs, banca tradicional y reguladores será clave para consolidar un sistema más ágil, inclusivo y conectado con las necesidades reales de los colombianos.
Con este panorama, Colombia se perfila como uno de los ecosistemas financieros digitales más activos de América Latina, listo para liderar la próxima ola de innovación en pagos, crédito y servicios financieros digitales.

