Cuando la IA decide qué marcas mostrar

Sep 29, 2026

La inteligencia artificial está cambiando la manera de buscar, comparar y elegir productos y servicios. El GEO surge como una nueva estrategia de visibilidad digital para que las empresas sean comprendidas y consideradas dentro de las respuestas generadas por estos sistemas.

La inteligencia artificial está cambiando la manera de buscar, comparar y elegir productos y servicios. El GEO surge como una nueva estrategia de visibilidad digital para que las empresas sean comprendidas y consideradas dentro de las respuestas generadas por estos sistemas.

La inteligencia artificial generativa está modificando la forma en que los consumidores buscan información, comparan alternativas y toman decisiones. En América Latina, esta transformación abre un nuevo frente para empresas de todos los tamaños: lograr que sus productos, servicios o contenidos sean reconocidos por los sistemas de IA cuando un usuario formula una consulta.

En este escenario aparece el Generative Engine Optimization (GEO), una práctica orientada a mejorar la presencia de una marca dentro de las respuestas generadas por herramientas de inteligencia artificial. A diferencia del posicionamiento tradicional en buscadores, el GEO busca que los modelos comprendan quién es una empresa, qué ofrece y por qué su información puede resultar relevante.

De acuerdo con datos citados por LatAm Intersect Communications, el 65% de los consumidores de América Latina ya utiliza inteligencia artificial para buscar información. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo señala, además, que el 85% de las startups de la región emplea inteligencia artificial generativa.

The Linux Foundation reporta que el 57% de las organizaciones latinoamericanas consultadas registra mejoras en satisfacción del cliente y el 54,3% señala incrementos en ventas tras incorporar herramientas de IA.

Más que una fórmula basada exclusivamente en palabras clave, el GEO parte de una lógica sencilla: comprender cómo pregunta el usuario y qué tipo de respuesta espera encontrar.

“Hay muchos caminos ya preestructurados para posicionarse, pero creo que hay uno mucho más intuitivo: pensar cómo buscan sus propios clientes. Si una marca puede anticipar qué buscaría su usuario para encontrarla, ya tiene ganada buena parte del camino”, explica Lívia Gammardella, Head of Marketing and Digital de LatAm Intersect Communications.

La especialista señala que la calidad de las fuentes también comienza a cobrar mayor importancia. “El mayor riesgo no es equivocarse con las palabras clave, es no ser notado. Cuanto más se respalda lo que se dice con fuentes confiables, más creíble resulta para estas plataformas”, agrega Gammardella.

Esto obliga a las organizaciones a revisar la calidad, actualización y consistencia de la información que publican en sitios web, blogs, reportes, redes sociales y newsletters. Los sistemas de inteligencia artificial pueden apoyarse en múltiples fuentes públicas para construir sus respuestas y establecer qué contenidos consideran relevantes.

Para las empresas latinoamericanas, el GEO se perfila como una alternativa complementaria al SEO y a otras estrategias de posicionamiento digital. No garantiza aparecer en una respuesta generada por inteligencia artificial, pero sí plantea una nueva variable para las áreas de mercadeo, comunicación y reputación: qué tan fácil resulta para estos sistemas identificar qué hace una compañía, cuáles son sus capacidades y qué tan confiable es la información disponible sobre ella.

En un entorno en el que las búsquedas comienzan a pasar de listas de enlaces a respuestas directas, comprender cómo los modelos interpretan la información publicada puede convertirse en una nueva dimensión de la competencia por atención y visibilidad.

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