Ciudades como Bogotá, Cúcuta, Barranquilla, Medellín y Cali concentran el mayor número de migrantes y enfrentan una presión creciente por soluciones. Nuevas iniciativas de inversión buscan fortalecer proyectos dirigidos a esta población.
Colombia alberga hoy a más de 2,8 millones de venezolanos, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Esta llegada masiva ha generado nuevos desafíos para la adaptación de los servicios públicos, la formalidad y los procesos de integración social en diversas regiones del país.
Dicho fenómeno no se distribuye de forma homogénea, siendo algunas ciudades las que concentran una mayor proporción de esta población y enfrentan retos específicos según su capacidad institucional y tejido económico. De acuerdo con el Grupo Interagencial sobre Flujos Migratorios Mixtos (GIFMM), Bogotá, Cúcuta, Barranquilla, Medellín y Cali son los principales puntos de acogida de personas migrantes y refugiadas venezolanas en Colombia.
Impacto regional de la crisis migratoria
- Bogotá y Soacha: Más de 550.000 migrantes, presión sobre educación, salud y mercados informales.
- Cúcuta y Norte de Santander: Más de 320.000 personas en tránsito, cuellos de botella en vivienda y atención médica.
- Barranquilla y Atlántico: Cerca de 120.000 habitantes migrantes, creciente demanda en comercio minorista y servicios.
- Medellín y Valle de Aburrá: Unos 85.000 residentes, con necesidad de conectar ONG, sector privado y administraciones.
- Cali y Valle del Cauca: Alrededor de 65.000, integrados en redes informales de transporte y manufactura ligera.
Es en este contexto, marcado por urgencias locales dentro de una problemática nacional y con el objetivo de impulsar la integración social y económica de personas migrantes en América Latina y el Caribe, Radical Flexibility Fund (RFF), organización global que impulsa nuevas formas de financiamiento centradas en la autonomía local, en colaboración con Innpactia, plataforma que democratiza el acceso a financiamiento para proyectos de impacto social y ambiental, lanzan Alborada Ventures, nuevo fondo pionero en finanzas mixtas enfocados en migrantes en Latinoamérica.
Su fase piloto iniciará sus operaciones en Colombia y facilitará el acceso a capital para iniciativas enfocadas en la integración de inmigrantes venezolanos, abordando así dos grandes desafíos: La falta de financiamiento para modelos de negocio creados por y para inmigrantes; la necesidad de soluciones más allá de la asistencia humanitaria inmediata.
“Alborada Ventures es una herramienta clave para romper con el enfoque tradicional de asistencia humanitaria, que busca apostar por modelos de negocio que generen ingresos, empleo y estabilidad económica. La integración sostenible de los migrantes no puede depender únicamente de donaciones o asistencia temporal. Necesitamos modelos financieros innovadores que potencien la autonomía económica de estas poblaciones y fortalezcan el tejido empresarial local”, afirma Jorge Antonio de la Hoz, Fund Manager de Alborada Ventures.
Quienes deseen postularse pueden hacerlo a través del siguiente formulario, adjuntando la documentación requerida. Así mismo, deben ser organizaciones sin ánimo de lucro, empresas sociales, startups y negocios tradicionales o innovadores que estén dirigidos por o enfocados en población migrante venezolana, siempre que cuenten con un modelo de ingresos validado, integración tecnológica, o historial comprobable de ventas o contratos en desarrollo.
Los proyectos seleccionados recibirán financiamiento flexible que va entre US$ 5 mil y US$ 100 mil, junto a asistencia técnica y mentoría para fortalecer modelos de negocio; acompañamiento en la integración al ecosistema empresarial y financiero; y acceso a redes de inversión de impacto y networking.
“Apostamos por un modelo económico en el que la inclusión no es un objetivo adicional, sino una ventaja estructural. El liderazgo migrante genera soluciones innovadoras, resilientes y con capacidad de adaptación a mercados en constante cambio”, señala la Dra. Riva Kantowitz, fundadora de Radical Flexibility Fund.
Este tipo de iniciativas proponen así una respuesta integral: una solidaridad que se traduce en inversión estratégica, capaz de impulsar la autonomía económica de millones de personas y fortalecer al mismo tiempo el tejido productivo de las ciudades receptoras.

