¿Por qué tantos colombianos no pueden obtener crédito?

Nov 19, 2025

En Colombia, el acceso al crédito formal sigue siendo un desafío para una parte significativa de la población. Aunque el país ha avanzado en inclusión financiera, aún uno de cada cuatro adultos nunca ha tenido un producto crediticio, lo que equivale a cerca de 9,8 millones de personas que continúan por fuera del sistema y, con ello, de oportunidades clave para crecer económica y socialmente.

Este rezago representa tanto un reto social como una oportunidad para entidades financieras, fintechs y empresas que buscan expandir la bancarización del país. La construcción de historial crediticio —un concepto aparentemente técnico— se ha convertido en un factor determinante para acceder a vivienda, educación, emprendimiento y bienestar financiero.

El primer paso: conocerse financieramente

De acuerdo con expertos de Bravo, plataforma especializada en liquidación de deudas y educación financiera, el punto de partida para cualquier persona que quiera iniciar su vida crediticia no es pedir un crédito, sino diagnosticar su salud financiera: cuánto gana, cuánto gasta y qué porción de sus ingresos puede comprometer sin poner en riesgo su estabilidad económica.

Esa evaluación, señalan, es la base para tomar decisiones responsables y evitar caer en el sobreendeudamiento, uno de los principales riesgos para quienes ingresan por primera vez al sistema.

Camino recomendado para quienes empiezan

El documento ofrece una serie de recomendaciones que resultan especialmente relevantes para jóvenes, emprendedores y trabajadores recién formalizados:

  1. Elegir productos sencillos
    Las tarjetas de crédito con cupos bajos y los créditos de consumo pequeños son alternativas manejables para comenzar, siempre que se usen con disciplina y dentro de los límites de pago establecidos.
  2. Aprovechar servicios que reportan al sistema
    Planes de telefonía o servicios públicos que informan comportamiento de pago ayudan a crear historial sin necesidad de recurrir a préstamos de alto monto.
  3. Construir consistencia
    Pagar a tiempo, evitar usar todo el cupo disponible y no abrir múltiples líneas de crédito simultáneamente son prácticas que fortalecen la calificación crediticia.
  4. Revisar el historial periódicamente
    Hacerlo una vez al año —o cada tres a seis meses si se planea solicitar un crédito importante— permite identificar errores, alertas de fraude o inconsistencias que puedan afectar el perfil financiero.

Por el contrario, hábitos como los pagos tardíos, el sobregiro o cerrar cuentas con buen comportamiento pueden deteriorar el puntaje crediticio.

Una tendencia creciente: jóvenes activos y cumplidos

El análisis se complementa con cifras de TransUnion, que muestran una tendencia positiva: los jóvenes colombianos participan cada vez más en el mercado crediticio, pasando de una penetración del 28% a los 18 años a 63% a los 30, con niveles de cumplimiento iguales o superiores al promedio nacional.

Esta dinámica sugiere un creciente interés por parte de las nuevas generaciones en acceder a productos financieros, pero también evidencia la importancia de la educación financiera temprana y la oferta de herramientas que faciliten la construcción de historial.

Más allá del crédito: hábitos que construyen reputación

“Crear una buena vida crediticia es como construir una reputación: toma tiempo, constancia y responsabilidad”, señalan los expertos de Bravo. Acciones cotidianas como pagar puntualmente, registrar los gastos mensuales o destinar una parte del ingreso al ahorro pueden parecer pequeñas, pero a largo plazo se traducen en un perfil financiero sólido y en la apertura de nuevas oportunidades económicas

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