El envejecimiento de la población impulsa nuevos modelos de cuidado y bienestar que transforman la forma de vivir la vejez en la capital colombiana
Colombia avanza hacia una transformación demográfica sin precedentes. Mientras disminuyen los nacimientos, aumenta la población mayor de 60 años, un fenómeno que plantea desafíos para las familias, el sistema de salud y las ciudades. En este contexto, Bogotá se consolida como uno de los territorios donde más rápidamente crece la necesidad de soluciones especializadas para el cuidado y bienestar de las personas mayores.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Demografía y Salud 2025, actualmente existen cerca de 7,9 millones de personas mayores de 60 años en Colombia, cifra que representa más del 13 % de la población nacional. A su vez, datos de la Encuesta Multipropósito del DANE evidencian que en Bogotá existen 79 personas mayores por cada 100 jóvenes, una tendencia que continuará acelerándose durante las próximas décadas.
Ante este panorama, surgen nuevas alternativas habitacionales diseñadas específicamente para atender las necesidades de una población que busca mantener su autonomía, calidad de vida y bienestar integral. Una de ellas es la apertura de un nuevo centro especializado en la localidad de Suba, iniciativa que refleja cómo está evolucionando el concepto tradicional de envejecimiento en el país.

“Este Centro Calucé representa una nueva visión del cuidado y BienEstar para la persona mayor. Concebido para transformar la manera de vivir esta etapa de la vida, integra múltiples servicios y actividades orientadas a la estimulación física, cognitiva y emocional”, afirmó Juan Rojas Esguerra, gerente de Calucé Senior Living.
Un cambio en la forma de entender la vejez
Las nuevas generaciones de adultos mayores están redefiniendo sus expectativas frente al envejecimiento. Hoy buscan espacios que combinen seguridad, acompañamiento profesional, actividades recreativas y contacto con la naturaleza.
Las tendencias internacionales, ampliamente desarrolladas en países como Estados Unidos y varias naciones europeas, muestran un crecimiento sostenido de modelos de vivienda que priorizan la independencia de las personas mayores sin descuidar la atención especializada. Colombia comienza a adoptar estas experiencias en respuesta a una realidad demográfica cada vez más evidente.
Los nuevos desarrollos incluyen espacios destinados a lectura, cine, actividades al aire libre, terapia ocupacional, programas de estimulación cognitiva y servicios complementarios orientados al bienestar físico y emocional. La meta es promover un envejecimiento activo y saludable, reduciendo el aislamiento social y fortaleciendo la participación comunitaria.
Más que infraestructura: una respuesta social
El nuevo complejo desarrollado en el norte de Bogotá cuenta con más de 8.000 metros cuadrados de construcción, 118 habitaciones diseñadas para atención personalizada y espacios adaptados para garantizar movilidad y seguridad. Sin embargo, el impacto de este tipo de proyectos va más allá de la infraestructura.
Según expertos en cuidado de personas mayores, uno de los principales desafíos del envejecimiento poblacional es la creciente carga de cuidado que asumen las familias, especialmente las mujeres, quienes históricamente han desempeñado este rol de manera no remunerada.
“Al profesionalizar la atención de la persona mayor, se alivia la carga de cuidado que históricamente ha recaído sobre las familias y, de manera desproporcionada, sobre las mujeres. Esta transformación permite que las dinámicas familiares se reconstruyan desde lo afectivo”, explicó Rojas.
Además, este tipo de iniciativas generan oportunidades laborales especializadas. El nuevo centro proyecta la creación de más de 50 empleos relacionados con atención primaria, cuidado especializado y servicios de apoyo.
Un desafío que seguirá creciendo
Las proyecciones demográficas indican que para 2050 Bogotá será la ciudad colombiana con mayor número de habitantes mayores de 60 años. Esta realidad exigirá nuevas estrategias de vivienda, salud, movilidad y acompañamiento social para garantizar condiciones dignas durante la vejez.
La aparición de modelos especializados de cuidado refleja una tendencia que probablemente ganará protagonismo en los próximos años. Más allá de ofrecer alojamiento, estos espacios buscan responder a una transformación estructural de la sociedad colombiana, donde la longevidad será uno de los principales factores que marcarán la agenda pública y privada.
El reto para el país consistirá en ampliar el acceso a soluciones de calidad, fortalecer la formación de cuidadores y desarrollar políticas que permitan afrontar el envejecimiento poblacional con una visión integral, centrada en la dignidad, la autonomía y el bienestar de millones de colombianos.

