Por años, la Navidad y el Año Nuevo han sido sinónimo de quedarse en casa. Sin embargo, esa tradición empieza a reconfigurarse. Aunque la mayoría de los colombianos aún celebra estas fechas en el entorno familiar, una parte creciente de la población —especialmente los adultos jóvenes— está buscando nuevas formas de cerrar el año sin renunciar al sentido de unión.
Un estudio de Kantar Insights (2024) confirma esta dualidad: el 89 % de los colombianos celebra la Navidad en su hogar o en casa de un familiar, y el 82 % hace lo mismo en Año Nuevo. Pero el mismo análisis revela un giro generacional: quienes tienen entre 25 y 34 años muestran una mayor disposición a viajar durante estas fechas, priorizando experiencias compartidas sobre rutinas tradicionales.
Este cambio de comportamiento explica por qué algunos hoteles están dejando de ser simples lugares de alojamiento para convertirse en escenarios de encuentro. Minor Hotels, con presencia en varias ciudades del país, ha diseñado una serie de experiencias decembrinas que buscan integrar a familias, amigos y viajeros ocasionales sin caer en celebraciones estandarizadas.
En Bogotá, por ejemplo, la Navidad se acerca a los más pequeños desde la imaginación. Entre el 16 y el 23 de diciembre, el NH Collection Royal Hacienda abre las puertas de la llamada “habitación de Santa Claus”, un espacio efímero que puede visitarse gratuitamente con inscripción previa. No hay consumo obligatorio ni espectáculo masivo: la apuesta está en rescatar el asombro infantil en tiempos dominados por pantallas y agendas apretadas.
La capital también será escenario de una despedida de año marcada por la nostalgia. El NH Collection Royal Teleport recibirá el 2026 con una celebración inspirada en los años 80 y 90, décadas que hoy conectan generaciones.

“Queremos que quienes pasen el fin de año en Bogotá vivan una celebración auténtica, que mezcle buena música, gastronomía y un ambiente pensado para todos, incluidos los niños”, explica Juan Carlos Sanabria, director del hotel. La velada incluirá cena, música en vivo y una zona infantil, reflejando una tendencia clara: eventos nocturnos que no excluyen a las familias.
Medellín y Cartagena, por su parte, confirman que la gastronomía sigue siendo el eje de las celebraciones. En la capital antioqueña, la cena de San Silvestre del NH Collection Royal Medellín combina recetas tradicionales como la pierna de cerdo y el pollo relleno con propuestas contemporáneas, acompañadas de música y rituales clásicos como las uvas de medianoche. En Cartagena, el NH Royal Urban aprovechará su terraza para una celebración frente al paisaje urbano, integrando cocina local e internacional.
Cali no se queda atrás y prepara una noche de cierre de año pensada para quienes buscan calidez, música y tradiciones sin salir de la ciudad.
Más allá de las tarifas o los menús, el fenómeno revela algo más profundo: diciembre sigue siendo un tiempo para compartir, pero ya no necesariamente en el mismo lugar de siempre. En un país donde la familia continúa siendo el centro de las celebraciones, las experiencias se adaptan para responder a nuevas expectativas. Y en ese cruce entre lo tradicional y lo emergente, el turismo urbano encuentra un espacio cada vez más relevante.

