En el panorama actual, la diversidad y la inclusión se han erigido como fundamentos esenciales para la viabilidad a largo plazo de las empresas. En Colombia, se ha observado un avance notable hacia la paridad de género, con un incremento del 42% en la presencia femenina en roles directivos para el año 2024, en contraste con el 34% en 2019, según la Asociación Nacional de Empresarios. Este aumento se correlaciona con un incremento del 27% en el rendimiento financiero de las organizaciones que fomentan una diversidad de género en sus consejos directivos.
A pesar de estos avances, persisten desafíos significativos. Más del 50% de las mujeres en Colombia se dedican a labores domésticas sin una compensación adecuada, lo que refleja una disparidad del 80% en comparación con los hombres. Laura Jiménez, Coach de Liderazgo en Matrix Consulting, destaca que empoderar a las mujeres en roles de liderazgo no solo beneficia su progreso profesional, sino que también impulsa el desarrollo socioeconómico del país.
En este contexto, Carlos García, socio/director de Matrix Consulting y co-capitán de Hombres por la Equidad de Women In Connection, lidera una iniciativa para promover un futuro más equitativo y próspero en el ámbito corporativo colombiano. Destaca el compromiso de su empresa, donde el 50% de los líderes son mujeres, como un ejemplo de su compromiso con el liderazgo femenino y los beneficios que este aporta.
¿Cuál es la estrategia clave para alcanzar la paridad de género en el mundo empresarial? Jiménez y García identifican factores esenciales:
- Compromiso de la alta dirección: Inicia con líderes conscientes y comprometidos, que implementan cambios estructurales y culturales para eliminar sesgos en políticas y modelos de talento y liderazgo.
- Participación de hombres: Es crucial que los hombres se involucren en la iniciativa, superando los sesgos arraigados y contribuyendo a una cultura más equitativa.
- Cultura inclusiva: Se requiere un cambio cultural tanto en el ámbito laboral como en el hogar, promoviendo la influencia positiva en las generaciones futuras.
- Políticas de conciliación laboral y familiar: Apoyar la conciliación mediante opciones de trabajo flexible y licencias parentales equitativas.
- Establecer metas y métricas claras: Definir objetivos de representación de género y establecer métricas para evaluar el progreso hacia la paridad.
- Transparencia y rendición de cuentas: Ser transparentes en la diversidad de datos y rendir cuentas regularmente ante los stakeholders, reconociendo el progreso hacia la equidad de género.
- Revisión de procesos de contratación y promoción: Minimizar sesgos inconscientes en evaluaciones de desempeño y garantizar procesos justos y equitativos.
En resumen, la búsqueda de la equidad de género en el mundo empresarial requiere un compromiso continuo y acciones concertadas en todos los niveles organizativos. Integrar estas estrategias puede contribuir significativamente a crear entornos laborales más equitativos y diversos.

