El 5 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales y legislativas en Estados Unidos. El actual presidente, Joe Biden, y el exmandatario, Donald Trump, podrían enfrentarse nuevamente por la presidencia, en un contexto diferente al de hace cuatro años. En este proceso electoral, temas como el apoyo a Israel, la inflación, la inmigración y la salud del presidente Biden podrían afectar su reelección. Por su parte, Trump enfrenta desafíos legales que podrían impactar su candidatura.
Analistas sugieren que la economía podría ser un factor decisivo en estas elecciones. Algunos expertos anticipan un posible éxito del presidente actual basado en la economía, mientras que otros advierten sobre el riesgo de una recesión.
El crecimiento económico de Estados Unidos en 2023 fue del 3.1%, según la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. Este crecimiento se atribuye a un aumento en los ingresos y el gasto de los estadounidenses, así como a la creación de 2.7 millones de empleos el año pasado.
Según Edgar Pulido, director de Latam en USA, la economía se mantiene sólida gracias a indicadores como una tasa de empleo del 3.8% y una tasa de inflación del 3.2% anual. Aunque se esperaba una posible recesión tras el aumento de las tasas de interés, la economía ha tenido un aterrizaje suave sin caer en recesión.
Para el resto del año, las perspectivas económicas son positivas, ya que se espera que las tasas de interés disminuyan, estimulando así la actividad económica. Sin embargo, factores externos como conflictos en Europa y Medio Oriente podrían impactar negativamente en los precios energéticos y la inflación.
En cuanto a posibles riesgos, el sector financiero podría verse afectado por los préstamos al sector de oficinas y propiedades comerciales, que han experimentado cambios desde la pandemia. A pesar de esto, el mercado inmobiliario sigue siendo sólido.
El sector tecnológico es otro aspecto a considerar, ya que Estados Unidos busca mantenerse a la vanguardia en la producción de tecnología. El presidente Biden ha impulsado iniciativas para fortalecer la industria de microchips, incluida una inversión de $8.5 mil millones de Intel para restablecer la industria de microchips en el país.
En lo que respecta a la percepción de estabilidad y seguridad para inversiones extranjeras, las elecciones en Estados Unidos suelen tener un impacto marginal en la economía. Si bien un cambio en la Casa Blanca podría traer ciertas variaciones en políticas, la economía estadounidense es resistente y tiene potencial de crecimiento en sectores como la inteligencia artificial.
El sector energético y automotriz también podría verse influenciado por las elecciones, con enfoques diferentes dependiendo del partido en el poder. Estados Unidos sigue siendo líder en la producción de energía y está promoviendo el crecimiento de vehículos eléctricos.
Finalmente, el sector inmobiliario sigue siendo atractivo para inversionistas nacionales e internacionales, con expectativas positivas en torno a la disminución de las tasas de interés y una continua demanda de propiedades.
En resumen, el año electoral podría influir en la economía de Estados Unidos, y su evolución en los próximos meses podría tener un impacto directo en los resultados electorales. Los analistas estarán atentos a cómo se desarrolla la economía durante este periodo crucial.

