La prima de servicios es uno de los ingresos adicionales más esperados por los colombianos cada seis meses. Este ingreso es una prestación social que en muchos casos es utilizada para saldar deudas. En los últimos dos años, la economía se ha visto afectada, y un ingreso adicional ayuda a enfrentar la coyuntura actual. Por esta razón, muchos colombianos están pensando y planeando cómo gastar la prima de mitad de año; sin embargo, no todos tienen claro en qué utilizarla.
“Uno de los errores más frecuentes de los colombianos es que se gastan la prima antes de recibirla y no realizan una buena planificación de este recurso. El no tener un presupuesto claro dificulta tener control sobre los bienes y servicios que adquirimos que no son tan necesarios en esta época. Por esta razón, es importante incentivar la educación financiera en los niños, para tener un control de gastos y una mayor capacidad de ahorro”, comenta David Nieto Martínez, director del programa de Finanzas de la Universidad El Bosque.
El programa de Finanzas de la Universidad El Bosque comparten algunos consejos para realizar un uso eficaz de la prima. Es fundamental hacer un análisis realista de su situación financiera para establecer un presupuesto de gastos e ingresos. Esto ayuda a identificar las salidas de dinero que disminuyen la capacidad de ahorro cuando se reciben ingresos adicionales. Si tiene deudas, lo más importante es destinar el total o parte de la prima para abonar o cubrir toda la deuda. Esto generará un mejor flujo de caja en los próximos meses y mejorará la capacidad de ahorro. Es importante tener un listado de necesidades reales y de primera necesidad para evitar gastos innecesarios.
Pensar en el futuro es una buena opción. Si le es posible, guarde una parte de su prima en una cuenta de ahorros, CDT, fiducia, entre otros. Además, esto ayudará a reducir los intereses pagados por las diferentes obligaciones y mejorar la capacidad de endeudamiento para proyectos de emprendimiento o para la etapa de vejez. Aproveche la llegada de estos recursos para pagos importantes, como impuestos, matrículas de sus hijos o educación propia.
“Es importante recordar que el uso adecuado de estos recursos se logra a través de una buena educación y una planeación financiera personal que ayude a mejorar la administración de estos ingresos. Un buen presupuesto, la dinámica del ahorro (independientemente del porcentaje que se destine), la búsqueda de productos financieros (inversión) o la posibilidad de generar emprendimientos, permiten mejorar el uso de estos recursos”, concluyó Martínez.

