El Ministerio de Educación Nacional ha iniciado el proceso de diseño del IV Plan Decenal de Educación 2026–2035, una hoja de ruta que busca definir las prioridades, enfoques y transformaciones necesarias para responder a los desafíos educativos de Colombia en los próximos diez años. La iniciativa, presentada como un ejercicio de construcción colectiva, se desarrollará con la participación activa de estudiantes, docentes, académicos, familias y comunidades en todo el territorio nacional.
Este nuevo plan decenal apunta a superar las brechas de acceso, permanencia y calidad que aún persisten en muchas regiones del país, especialmente en las zonas rurales y marginalizadas. Además, busca integrar enfoques de equidad, inclusión, innovación pedagógica y transformación digital, como ejes estratégicos del nuevo modelo educativo.
“La educación debe dejar de ser una promesa y convertirse en una garantía efectiva para todos y todas. Este plan nos permitirá construir una visión compartida y coherente con las realidades locales y globales del siglo XXI”, expresó la ministra de Educación, Aurora Vergara Figueroa, durante el lanzamiento del proceso.
Una educación con enfoque territorial y participativo
El Ministerio ha dispuesto espacios presenciales y virtuales para que ciudadanos de todas las regiones puedan aportar sus ideas, propuestas y preocupaciones. La meta es que el nuevo plan refleje las particularidades culturales, lingüísticas y sociales de cada región, con especial atención a pueblos indígenas, comunidades afrocolombianas, población campesina y personas con discapacidad.
Esta etapa de formulación también contempla un diagnóstico nacional del sistema educativo, para identificar qué ha funcionado en los planes anteriores y qué debe transformarse. Entre los temas clave están la formación docente, la infraestructura escolar, la articulación entre educación media y superior, y la inclusión de habilidades digitales y socioemocionales.
El IV Plan Decenal se consolidará en 2026 y se convertirá en una política de Estado que oriente las decisiones del sector educativo hasta 2035, más allá de los gobiernos de turno.

