Durante la versión número 58 de la Convención Bancaria, celebrada en Cartagena, el presidente de Asobancaria, Javier Suárez, lanzó una advertencia sobre el creciente desequilibrio de las finanzas públicas y pidió al Gobierno Nacional tomar medidas urgentes para evitar que se deteriore aún más la confianza de los inversionistas. Según Suárez, el déficit fiscal de Colombia podría cerrar 2024 en un rango de entre 5,1 % y 7,5 % del PIB, una cifra preocupante que pone en duda la sostenibilidad fiscal del país.
El dirigente gremial destacó que, en medio de un entorno macroeconómico desafiante, es fundamental preservar la credibilidad de la política fiscal mediante decisiones técnicas, responsables y transparentes. En su intervención subrayó que la regla fiscal no debe ser vista como un obstáculo, sino como una herramienta para mantener el orden macroeconómico. “Necesitamos señales claras que respalden la disciplina fiscal. Los inversionistas están atentos a cómo se responden a estos retos, y la estabilidad económica depende en buena parte de ello”, afirmó.
La advertencia de Asobancaria se da en un momento en que el país enfrenta una mayor presión de gasto por cuenta de las reformas en curso, al tiempo que se reducen los ingresos fiscales y aumentan los niveles de deuda. Analistas y representantes del sector financiero coinciden en que un manejo prudente de las finanzas públicas será clave no solo para preservar la inversión extranjera y el acceso al crédito internacional, sino también para mantener condiciones favorables para el crecimiento económico en el mediano y largo plazo. El mensaje de la banca, en plena convención, apunta a que sin estabilidad fiscal no habrá estabilidad financiera.

