Colombia se posiciona como pionera en pagos instantáneos en América Latina con la implementación de Bre‑B, un sistema que permite registrar identificadores como cédula, celular, correo electrónico o códigos alfanuméricos para recibir dinero de forma inmediata. A menos de un mes de su lanzamiento, ya se han activado más de 10 millones de llaves entre personas y negocios. Sin embargo, este avance también ha convertido al país en un blanco atractivo para los ciberdelincuentes.
La rápida adopción de Bre‑B ha encendido las alertas del sector financiero, especialmente por el aumento de campañas de phishing que suplantan la “Zona Bre‑B” de los bancos para capturar credenciales. Ante este panorama, expertos de Servinformación —empresa colombiana especializada en inteligencia artificial, analítica de datos y ciberseguridad— proponen cinco acciones estratégicas para proteger los canales digitales bancarios:
1. Gobernanza de acceso bajo el modelo Zero Trust
La operación de Bre‑B exige asumir que ningún acceso debe confiarse por defecto.
“Es fundamental implementar políticas Zero Trust para todas las interacciones con las llaves: autenticación multifactor, segmentación por roles y análisis continuo de comportamiento. Además, se recomienda fortalecer la creación de llaves mediante estructuras más complejas y diferenciadas, considerando que datos como el número de teléfono o el correo electrónico pueden ser fácilmente accesibles de forma pública”, señala Juan Emilio Modera, Gerente Comercial de Ciberseguridad en Servinformación.
2. Monitoreo en tiempo real de llaves y transacciones
Herramientas como Google Security Command Center Enterprise permiten a las entidades financieras obtener visibilidad total de sus entornos multi nube, generar alertas instantáneas ante patrones sospechosos y rastrear la cadena de custodia de cada transacción, reduciendo significativamente las ventanas de riesgo.
3. Detección y respuesta automatizada con IA avanzada
La implementación de plataformas como Google Security Operations (SecOps), que integran capacidades de SIEM y SOAR con inteligencia artificial generativa, permite identificar eventos críticos —como registros inusuales o cambios de dispositivo— y automatizar la respuesta ante amenazas. Esta tecnología reduce drásticamente los tiempos de detección y reacción frente a intentos de fraude o ataques emergentes.
4. Cifrado y autenticación de extremo a extremo
El auge de Bre‑B refuerza la necesidad de blindar los canales transaccionales. Soluciones como Cloud Armor, Identity-Aware Proxy y Data Loss Prevention (DLP) ayudan a proteger el tránsito de información sensible, minimizar la exposición de datos críticos y evitar accesos no autorizados.
5. Respuesta inmediata y resiliencia operativa
Ante incidentes como ransomware o malware, plataformas como Mandiant permiten ejecutar acciones de contención, peritaje digital, recuperación de datos y recomposición operativa en cuestión de horas, garantizando continuidad y mitigación de daños.
“La proliferación de llaves Bre‑B exige elevar los estándares de protección: no basta con registrar identificadores, es necesario blindar el entorno donde operan. Solo con visibilidad continua y respuesta automatizada se puede mitigar la exposición creciente de la banca colombiana”, concluye Modera.
Mientras Bre‑B impulsa la inclusión financiera y transforma la experiencia de pagos en Colombia, el reto de seguridad es ineludible. En un entorno donde millones de llaves ya circulan, la clave no está solo en habilitar el sistema, sino en asegurar su infraestructura digital de forma integral.

