Según el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, los mercados se están volviendo razonables y están entendiendo el mensaje del equipo económico en el sentido de que el Gobierno garantizará la estabilidad macroeconómica.
En declaraciones a los medios, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, dijo que detrás de la caída del precio del dólar no hay “ninguna intervención, más bien hay unos especuladores que nos habían llevado esa tasa mucho más allá de lo razonable”.
De hecho, este jueves el dólar cerró en $4.822 en promedio, lo cual representó una caída de $73,15 frente a la Tasa Representativa del Mercado (TRM), que hoy se ubica en $4.895,29.
“Estamos llegando a niveles razonables en el dólar y en los TES, que se habían disparado en tasa de interés y han bajo un punto y medio porcentual”, dijo Ocampo que, en declaraciones a Bloomberg Línea, dijo que les pidió a sus colegas de Junt Directiva del Emisor discutir la liquidez de los mercados de futuros.
Según Ocampo, los mercados se están volviendo razonables y están entendiendo el mensaje del equipo económico en el sentido de que el Gobierno garantizará la estabilidad macroeconómica.
El ministro dijo que, aunque el Gobierno no es partidario de la venta de dólares, al estilo de lo que hizo el banco central chileno sin resultados efectivos, el Banco de la República podría darle liquidez al mercado mediante forwards de cobertura cambiaria (NDF, en inglés) y swaps de divisas, tal como sucedió en 2020 en medio de la pandemia del Covid.
Según el Emisor, los forwards de cobertura cambiaria (NDF) son un instrumento financiero que permite a los participantes del mercado de dólares protegerse ante el riesgo de fuertes incrementos futuros en la tasa de cambio (depreciación del peso).
“Consiste en que el Banco de la República vende dólares a un mes, a una tasa de cambio que resulta de una subasta hecha en el presente. Si al cabo de ese mes, la tasa de cambio es mayor que la de la subasta, el Banco de la República pagará al comprador la diferencia en pesos”.
En caso contrario, el comprador pagará al Banco la diferencia, también en pesos. De esta manera, quien tenga una deuda en dólares o deba hacer un pago en dólares, podrá garantizar el precio de los dólares que requiere y reducir la incertidumbre sobre los pagos en dólares en el futuro. La menor incertidumbre contribuye a calmar el temor de los participantes en el mercado de dólares y hace que este último no sufra sobresaltos excesivos.
En este mecanismo no hay desembolso efectivo de dólares por parte del Emisor, pues únicamente se paga en pesos la diferencia entre la tasa de cambio del contrato y la observada 30 días después, por tanto, no afecta las reservas internacionales.
