Inclusión financiera en Colombia avanza, pero el uso de productos aún es limitado

Jun 9, 2025

Pese al aumento en el acceso a servicios financieros, el uso activo de cuentas, créditos y seguros sigue siendo bajo, especialmente en zonas rurales y entre mujeres. Expertos proponen fortalecer la educación financiera y ofrecer productos más adaptados a hogares y MIPYMES.

Colombia ha alcanzado una cobertura casi total en términos de acceso al sistema financiero. Según el más reciente Informe de Inclusión Financiera 2024, publicado en mayo por la Superintendencia Financiera y Banca de las Oportunidades, el 95,8 % de los adultos ya tiene al menos un producto financiero. Esto representa más de 37 millones de colombianos con cuentas de ahorro, depósitos o tarjetas.

Sin embargo, el uso real de estos productos sigue rezagado. Aunque más del 82 % de los adultos posee una cuenta de ahorro, solo el 54,9 % realiza transacciones frecuentes. Lo mismo ocurre con los depósitos de bajo monto, como Nequi o Daviplata: el 76 % tiene acceso, pero apenas el 64 % las utiliza de manera activa.

En cuanto al crédito, el 35,5 % de los adultos accede a préstamos formales, y con los créditos alternativos la cifra sube al 50,5 %. A pesar de este crecimiento leve, el uso sigue concentrado en zonas urbanas y personas con ingresos medios o altos.

El informe identifica fuertes desigualdades regionales y de género. En zonas rurales, el uso activo de productos financieros apenas supera el 53 %, frente a más del 89 % en áreas urbanas. Además, las regiones Caribe y Pacífica presentan los niveles más bajos de uso, con cifras inferiores al 70 %.

Las mujeres también enfrentan barreras importantes. Aunque el acceso ha mejorado, siguen accediendo menos al crédito formal y tienen menos interacción con seguros o productos de inversión.

¿Qué impide el uso?

Expertos coinciden en tres causas principales:

  1. Educación financiera limitada, especialmente en adultos mayores y población vulnerable, que no comprenden del todo cómo usar productos financieros ni sus beneficios.
  2. Productos poco adecuados, con condiciones que no se ajustan a la realidad de hogares de bajos ingresos o pequeñas empresas, lo que desincentiva su uso frecuente.
  3. Desconfianza e informalidad, que siguen siendo un obstáculo en muchas regiones del país.

¿Qué se propone?

Gremios del sector financiero, como Asobancaria, junto con el Gobierno, han planteado una estrategia centrada en:

  • Programas de educación financiera con enfoque regional y diferencial.
  • Diseño de productos más flexibles, como cuentas sin comisiones, microcréditos y microseguros adaptados a sectores informales y MIPYMES.
  • Uso de nuevas tecnologías como open finance y pagos inmediatos interoperables, que podrían reducir costos y aumentar el uso real de los productos.

COMPARTIR

Recomendados

C

La IA transforma el negocio de los seguros

La industria aseguradora acelera su transformación impulsada por la inteligencia artificial. Mientras América Latina lidera el crecimiento mundial del sector, las compañías enfrentan el reto de responder a clientes más exigentes, reducir costos operativos y convertir...