La industria papelera en Colombia avanza con paso firme en la optimización del uso del agua, un recurso estratégico para su productividad y sostenibilidad. De acuerdo con reportes sectoriales, en la última década el consumo de agua por tonelada producida registró una reducción del 14 %, pasando de 37,7 m³/t en 2010 a 32,1 m³/t en 2020. Esta tendencia refleja un proceso de transformación impulsado por inversiones tecnológicas, mejoras operativas y una mayor conciencia ambiental dentro de las plantas manufactureras.
Los avances también se evidencian en los vertimientos, donde la actividad papelera logró disminuir sus descargas líquidas de 36 m³/t a 30 m³/t en el mismo periodo, equivalente a una mejora del 17 %. A ello se suma una reducción del 8,1 % en los vertimientos totales recientes, un indicador que confirma la consolidación de prácticas más eficientes en el manejo del recurso hídrico, especialmente en zonas con disponibilidad limitada de agua.
Un aspecto clave en este desempeño es la cobertura total de tratamiento primario y secundario en las empresas del sector. El 100 % de las compañías cumple con procesos de depuración que garantizan que sus parámetros de descarga se mantengan por debajo de los límites establecidos por la normativa ambiental. Este cumplimiento integral no solo mejora la calidad de los vertimientos, sino que también fortalece la reputación de la industria frente a autoridades, comunidades y mercados internacionales.

La modernización tecnológica ha sido un pilar fundamental para alcanzar estos resultados. Soluciones avanzadas como 3D Trasar, desarrolladas por Ecolab, han permitido un control más preciso de los ciclos del agua. Según explica Juan Pablo Contreras, director de la división de tratamiento de aguas para manufactura y operaciones en Latinoamérica Sur y Centro, estas herramientas facilitan
el monitoreo en tiempo real, optimizan la recirculación y elevan las tasas de reciclaje interno, logrando reducciones de consumo de hasta 30 %. Este tipo de sistemas disminuye la necesidad de agua fresca y mejora la estabilidad operativa de los procesos térmicos e industriales.
Estos logros se producen en un escenario de crecimiento económico: solo en 2022, la industria del papel aportó el 14,2 % del PIB industrial, consolidándose como un sector estratégico en generación de empleo, innovación y competitividad regional.
Con este comportamiento, la industria papelera colombiana se posiciona como un referente regional en gestión responsable del agua, alineando sus prácticas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y reafirmando su compromiso con la protección de los recursos naturales y la sostenibilidad industrial a largo plazo.

