La inflación anual en Colombia se situó en 4,82 % en junio de 2025, por debajo del 5,05 % de mayo y marcando su cifra más baja desde octubre de 2021. Este descenso consolida la tendencia a la desaceleración de los precios tras el pico de 13,3 % registrado en marzo de 2023.
En junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza mensual de apenas 0,10 %, frente al 0,32 % de igual mes del año anterior. El comportamiento de los alimentos y bebidas no alcohólicas —con una ligera caída— fue el principal motor de esta desaceleración, pese a incrementos moderados en servicios como restaurantes, salud y transporte.
Analistas atribuyen la baja de la inflación a la estabilización de los precios de energía y alimentos, junto con la apreciación del peso frente al dólar, que ha moderado costos de importación. Asimismo, consideran que la política monetaria restrictiva —con la tasa de interés de referencia en niveles elevados— ha contenido eficazmente las presiones inflacionarias.
El dato de junio refuerza la expectativa de que el Banco de la República mantenga la tasa de interés sin cambios en su próxima reunión, con la posibilidad de comenzar recortes hacia finales de año si la tendencia continúa. Para el mercado y el Gobierno, acercarse a la meta inflacionaria del 3 % es clave para impulsar la recuperación del consumo y reducir el costo del crédito.
Con este avance, Colombia da un paso firme hacia la normalización de la economía, equilibrando el control de precios con el vigor que necesita la actividad productiva para crecer de manera sostenida.

