La Sabana de Bogotá reafirmó durante 2025 su posición como el principal hub industrial y logístico del país, impulsada por una creciente demanda de infraestructura especializada y la expansión sostenida de sectores como el comercio electrónico, el retail y la logística. Este dinamismo se reflejó en el desempeño de Bermúdez Constructores, firma que cerró el año con un crecimiento del 18% en ingresos frente a 2024 y un margen EBITDA del 17%.
De acuerdo con cifras de la compañía, más del 65% de este crecimiento estuvo asociado a proyectos desarrollados en la Sabana de Bogotá, una región que continúa atrayendo inversión gracias a su ubicación estratégica, conectividad vial y cercanía a los principales centros de consumo del país. Durante el año, Bermúdez Constructores ejecutó inversiones superiores a los $42.000 millones y entregó seis proyectos, entre bodegas industriales, plataformas logísticas y adecuaciones comerciales.

“El 2025 fue un año de crecimiento sostenido, aunque no exento de retos”, explicó Fernando Bermúdez. Entre las principales dificultades, el directivo destacó los retrasos en trámites de licenciamiento, los incrementos temporales en los costos de materiales importados y las mayores exigencias técnicas,
especialmente en pisos industriales. No obstante, señaló que todos los proyectos fueron entregados dentro de los parámetros contractuales y con altos niveles de satisfacción por parte de los clientes.
El buen comportamiento de la demanda industrial y logística fue un factor determinante. La relocalización de inventarios, la necesidad de cadenas de suministro más eficientes y el crecimiento del comercio electrónico impulsaron la búsqueda de bodegas modernas, con mayores especificaciones técnicas y ubicaciones estratégicas. Este entorno favoreció la ocupación de nuevos desarrollos y el cierre de contratos en un mercado cada vez más especializado.
Las perspectivas para 2026 mantienen un tono optimista. La empresa proyecta un crecimiento de ingresos entre el 20% y el 25%, con la entrega de entre 15 y 20 nuevos proyectos y una inversión estimada que oscila entre $50.000 y $80.000 millones. Sin embargo, el cumplimiento de estas metas estará condicionado a factores como la agilización de los procesos de licenciamiento municipal, la mitigación de la volatilidad en los precios de los materiales y la capacidad de mantener la competitividad en un mercado con oferta creciente.
La Sabana de Bogotá seguirá siendo el principal motor de esta expansión. La compañía prevé fortalecer su presencia en corredores estratégicos, desarrollar proyectos de mayor escala y responder a la demanda de empresas de logística, retail y comercio electrónico, que continúan consolidando esta región como el eje industrial más relevante del país.

