Con márgenes cada vez más estrechos, alta competencia y una rentabilidad en descenso, el sector de las telecomunicaciones atraviesa una transformación profunda. En respuesta, las empresas del sector están apostando por la gestión avanzada de datos como motor clave para innovar, optimizar operaciones y sostener el crecimiento.
En Colombia, pese a las inversiones millonarias —más de $7,5 billones en 2024, con una caída del 14,4% frente al año anterior—, los retornos siguen siendo limitados. Mientras las zonas rurales avanzan lentamente en la adopción de tecnologías como el 5G, las áreas urbanas se saturan de operadores que compiten por un mismo usuario, cada vez más exigente.
Frente a este panorama, compañías del sector están virando hacia los datos como su principal activo estratégico. Ya no se trata solo de medir ingresos promedio por usuario o crecimiento en líneas activas. Hoy, los operadores buscan extraer valor de fuentes diversas: comportamiento de red, uso de dispositivos, patrones de facturación y atención al cliente, entre otros.
“La clave está en consolidar esos datos, mejorar su calidad, profesionalizar su análisis y convertirlos en decisiones que generen valor real para el negocio”, explican desde la firma EPAM Systems Inc., especializada en soluciones tecnológicas para el sector.
La IA como aliada del nuevo modelo
Con el impulso de tecnologías como la inteligencia artificial generativa (GenAI), las telcos están acelerando el desarrollo de productos digitales, como servicios para hogares inteligentes, ciberseguridad o bienestar digital. También están fortaleciendo estrategias de retención, con campañas personalizadas que reducen la fuga de clientes.
Además, el análisis predictivo permite anticiparse a fallas técnicas, reducir desplazamientos innecesarios de personal y optimizar la inversión en infraestructura. Tecnologías como Open RAN (O-RAN) están haciendo posible una gestión más flexible y escalable de las redes, con mayor observabilidad y eficiencia.
El reto: construir confianza en el uso de los datos
Pero este cambio de enfoque también implica riesgos. El manejo ético y transparente de los datos es fundamental para no erosionar la confianza del consumidor. Por eso, muchas empresas están priorizando casos de uso internos, con el fin de fortalecer sus capacidades antes de escalar proyectos de cara al cliente.
En un contexto en el que el mercado exige más y las condiciones económicas presionan los márgenes, las telcos que logren construir una cultura organizacional centrada en datos estarán mejor posicionadas para liderar la próxima fase de innovación del sector.

