En sesión conjunta, las comisiones económicas del Congreso de la República aprobaron ayer el proyecto del Presupuesto General de la Nación para 2026, por un monto de $557 billones. Se trata del segundo presupuesto más alto en la historia fiscal del país, equivalente a cerca del 38 % del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones del Ministerio de Hacienda.
El proyecto aprobado contempla incrementos en inversión social, educación, salud y transición energética, además de ajustes en el servicio de la deuda y funcionamiento del Estado. Esta decisión marca el inicio del ciclo fiscal 2026 y define el marco de ejecución para programas estratégicos en regiones y sectores prioritarios.
“El presupuesto 2026 busca consolidar la estabilidad fiscal sin frenar el impulso social. Es una propuesta que responde al contexto económico actual y a los compromisos adquiridos en materia de equidad, sostenibilidad y crecimiento”, señaló un vocero del Ministerio.
La aprobación se dio en medio de un entorno económico marcado por la moderación de la inflación, la recuperación del peso frente al dólar y la necesidad de mantener el equilibrio entre gasto público y responsabilidad fiscal. Expertos advirtieron que el Congreso deberá revisar con rigor los rubros de inversión y funcionamiento, así como los mecanismos de financiación previstos.
El Gobierno reiteró que el presupuesto está alineado con el Marco Fiscal de Mediano Plazo y que no contempla reformas tributarias adicionales para su ejecución. Sin embargo, sectores empresariales y académicos solicitaron mayor claridad sobre los criterios de asignación territorial y el impacto en la competitividad regional.
Tras esta aprobación, el texto pasará a plenarias para su discusión final. Se espera que el proyecto quede sancionado antes del 20 de octubre, conforme a los plazos establecidos por la ley.
El proyecto aprobado contempla incrementos en inversión social, educación, salud y transición energética, además de ajustes en el servicio de la deuda y funcionamiento del Estado. Esta decisión marca el inicio del ciclo fiscal 2026 y define el marco de ejecución para programas estratégicos en regiones y sectores prioritarios.
“El presupuesto 2026 busca consolidar la estabilidad fiscal sin frenar el impulso social. Es una propuesta que responde al contexto económico actual y a los compromisos adquiridos en materia de equidad, sostenibilidad y crecimiento”, señaló un vocero del Ministerio.
La aprobación se dio en medio de un entorno económico marcado por la moderación de la inflación, la recuperación del peso frente al dólar y la necesidad de mantener el equilibrio entre gasto público y responsabilidad fiscal. Expertos advirtieron que el Congreso deberá revisar con rigor los rubros de inversión y funcionamiento, así como los mecanismos de financiación previstos.
El Gobierno reiteró que el presupuesto está alineado con el Marco Fiscal de Mediano Plazo y que no contempla reformas tributarias adicionales para su ejecución. Sin embargo, sectores empresariales y académicos solicitaron mayor claridad sobre los criterios de asignación territorial y el impacto en la competitividad regional.
Tras esta aprobación, el texto pasará a plenarias para su discusión final. Se espera que el proyecto quede sancionado antes del 20 de octubre, conforme a los plazos establecidos por la ley..
El proyecto contempla incrementos en inversión social, educación, salud y transición energética, así como ajustes en el servicio de la deuda y funcionamiento del Estado. De aprobarse, marcará el rumbo de la política económica del próximo año y será clave para la ejecución de programas estratégicos en regiones y sectores prioritarios.
“El presupuesto 2026 busca consolidar la estabilidad fiscal sin frenar el impulso social. Es una propuesta que responde al contexto económico actual y a los compromisos adquiridos en materia de equidad, sostenibilidad y crecimiento”, señaló un vocero del Ministerio.
La discusión legislativa se da en medio de un entorno económico marcado por la moderación de la inflación, la recuperación del peso frente al dólar y la necesidad de mantener el equilibrio entre gasto público y responsabilidad fiscal. Expertos advierten que el Congreso deberá evaluar con rigor los rubros de inversión y funcionamiento, así como los mecanismos de financiación previstos.
El Gobierno ha reiterado que el presupuesto está alineado con el Marco Fiscal de Mediano Plazo y que no contempla reformas tributarias adicionales para su ejecución. Sin embargo, sectores empresariales y académicos han solicitado mayor claridad sobre los criterios de asignación territorial y el impacto en la competitividad regional.
La votación de hoy definirá el texto que será debatido en plenaria durante las próximas semanas. Se espera que el proyecto sea aprobado antes del 20 de octubre, fecha límite establecida por la ley.

