En la actual digitalización el riesgo de ser víctima de estafas y fraudes en línea ha aumentado considerablemente. Según un estudio de la firma de ciberseguridad Kaspersky, el 35% de las personas en América Latina desconoce cómo se recopilan sus datos en internet, lo que las vuelve vulnerables ante prácticas fraudulentas. Bitso, la empresa reconocida por ofrecer servicios financieros basados en criptomonedas en la región, junto con otras organizaciones, revelan datos preocupantes sobre el aumento de las estafas digitales y ofrecen consejos para protegerse.
Una de las prácticas más comunes es la «suplantación de identidad», donde los delincuentes hackean cuentas o crean perfiles falsos para realizar invitaciones fraudulentas o solicitar información personal. Según Bitso, esto se ha convertido en un método popular para realizar negocios fraudulentos, con el objetivo de obtener préstamos o información confidencial. Además, estos fraudes pueden extenderse a ofrecimientos de inversión en criptomonedas, con la promesa de grandes ganancias.
En América Latina, las denuncias por ciberdelitos financieros han aumentado drásticamente en el último año, según cifras de la Dirección de Investigación Criminal (Dijin) y la Policía Nacional. La suplantación de identidad ha experimentado un incremento del 10,19%, según información revelada en la encuesta realizada por TransUnion.
Henrique Chagas, Gerente Senior de Prevención de Fraude de Bitso, ofrece consejos clave para evitar convertirse en víctima de estas estafas. Recomienda emplear contraseñas fuertes y la autenticación en dos pasos, así como evitar ingresar a enlaces desconocidos y desconfiar de invitaciones no solicitadas. También aconseja bloquear y denunciar perfiles falsos en caso de detectarlos.
En este sentido, la seguridad en línea se vuelve más crucial que nunca. Reconocer las señales de alerta y tomar medidas proactivas para protegerse es fundamental para evitar caer en las redes de los delincuentes digitales. Con la orientación adecuada y un poco de precaución, es posible reducir el riesgo de ser víctima de fraudes en línea y proteger tanto la información personal como el patrimonio financiero.

