La inseguridad se ha convertido en una de las principales amenazas para el entorno empresarial en Colombia. Así lo revela la más reciente Encuesta de Opinión Industrial Conjunta (EOIC) de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), que muestra un aumento preocupante en la percepción del riesgo: mientras en 2023 el 23 % de los empresarios consideraba la inseguridad un obstáculo relevante para su operación, en 2024 esa cifra subió al 32 %.
El informe señala que este fenómeno está afectando directamente la movilidad de mercancías y personal, elevando los costos logísticos y generando incertidumbre en la toma de decisiones de inversión. La presencia de grupos armados ilegales, los robos a transporte de carga y la violencia en algunas regiones del país estarían detrás de este incremento en la preocupación del sector productivo.
Además del impacto económico, la inseguridad también está frenando la generación de empleo formal, pues las empresas tienden a limitar su expansión o reducir operaciones en zonas donde no se garantizan condiciones mínimas de seguridad.
La ANDI hizo un llamado al Gobierno Nacional y a las autoridades locales para fortalecer la presencia institucional en los territorios, garantizar el orden público y proteger las cadenas productivas. Según el gremio, sin condiciones de seguridad, no es posible impulsar la competitividad ni atraer inversión privada en los niveles que el país necesita para crecer.

