Una jornada de 12 horas reunirá en octubre a empresarios, expertos y líderes para recaudar recursos destinados a viviendas afectadas por el terremoto. El Gobierno reporta cerca de 36.000 casas destruidas y más de 198.000 averiadas.
Tres semanas después del terremoto que sacudió a Colombia, la emergencia empieza a entrar en una etapa distinta. Mientras continúan las labores humanitarias y de búsqueda, el país enfrenta ahora un desafío mucho más largo y costoso: reconstruir viviendas, colegios, centros de salud, vías y servicios públicos afectados por el desastre.
El Gobierno calcula que esta tarea podría requerir inversiones superiores a $30 billones. Una primera estimación oficial distribuye cerca de $24,5 billones en daños asociados a edificaciones y otros $5,5 billones en infraestructura.
En ese escenario comienzan a aparecer iniciativas privadas que buscan complementar los esfuerzos públicos. Una de ellas será Educación para reconstruir Colombia, una jornada que se realizará el próximo 26 de octubre y que pretende convertir 12 horas de formación empresarial, financiera y de liderazgo en recursos para la recuperación de viviendas afectadas.
La iniciativa es liderada por Mis Propias Finanzas, Gabriel Vallejo López y BeatHub Entertainment y combinará un bloque virtual, desde DaviArena, con otro presencial en el Movistar Arena de Bogotá. Los recursos obtenidos serán canalizados a través de la Fundación Grupo Argos hacia la campaña Adopta un Hogar.
El tamaño del desafío
El contexto ayuda a dimensionar por qué la reconstrucción difícilmente podrá depender exclusivamente del Estado.
Según el balance presentado por la Presidencia el 30 de agosto, 452.782 colombianos pertenecientes a 213.400 familias resultaron afectados por el terremoto en 497 municipios de 16 departamentos.
En infraestructura, el reporte oficial contabilizaba 35.987 viviendas destruidas y 198.601 averiadas, además de afectaciones en 4.261 centros educativos, 404 centros de salud, 121 acueductos, 89 puentes vehiculares y 482 vías.
El evento que originó esta emergencia tampoco fue un sismo habitual. El Servicio Geológico Colombiano estableció una magnitud de 7,4, una profundidad de 103 kilómetros y epicentro en San José del Palmar, Chocó. La entidad lo calificó como el terremoto de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
Ese panorama explica por qué la reconstrucción empieza a convertirse también en un asunto para empresas, fundaciones y organizaciones sociales.
De asistir la emergencia a reconstruir viviendas
El Gobierno ya comenzó una segunda fase de atención en Chocó. El Ministerio de Vivienda informó que fueron entregadas inicialmente 480 toneladas de materiales de construcción para familias cuyas casas pueden ser reparadas y anunció apoyos económicos de $875.452 mensuales durante tres meses para hogares afectados.
La estrategia contempla diagnósticos técnicos vivienda por vivienda para establecer cuáles pueden repararse y cuáles necesitan una solución nueva.
En paralelo, el sector privado viene estructurando sus propios mecanismos de apoyo.
La campaña Adopta un Hogar, impulsada por Grupo Argos y Nicky Jam, anunció inicialmente recursos por $13.000 millones y una meta de movilizar $26.000 millones. Su esquema contempla que, por cada peso aportado por personas y empresas, los promotores de la campaña aporten otro peso, con recursos dirigidos al mejoramiento y reconstrucción de viviendas en Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.
Los recaudos de Educación para reconstruir Colombia serán incorporados a este mecanismo. De acuerdo con los organizadores, el aporte obtenido durante la jornada también tendrá un efecto multiplicador dentro de la campaña.
Conocimiento a cambio de una contribución
La propuesta busca introducir una fórmula diferente dentro de la movilización solidaria: quien aporte recursos recibe a cambio acceso a contenidos de formación.
La programación comenzará a las 9:00 de la mañana de manera virtual y posteriormente se trasladará al Movistar Arena. Entre los participantes anunciados figuran empresarios, educadores, autores y expertos como Freddy Vega, Oso Trava, Juan Carlos Echeverry, David Gómez, Víctor Küppers, Gabriel Vallejo y Juan Pablo Zuluaga, entre otros.
TuBoleta, operador autorizado para gestionar las contribuciones de la iniciativa, registra aportes para la modalidad presencial desde $140.000 y $210.000, dependiendo de la ubicación, además de una modalidad virtual y un esquema específico para empresas.
Para las organizaciones existe además la posibilidad de adquirir invitaciones en volumen para sus colaboradores, combinando actividades de formación con una contribución a la reconstrucción.
La reconstrucción necesitará al sector privado
Más allá del evento, la emergencia está mostrando una tendencia que probablemente tendrá protagonismo durante los próximos meses: la reconstrucción colombiana requerirá una movilización significativa de capacidades privadas.
El propio Ministerio de Vivienda ha señalado que empresas de materiales, constructoras, entidades financieras, aseguradoras, cajas de compensación y organismos multilaterales están participando en la estrategia. El Banco Mundial, por ejemplo, comprometió US$200 millones en créditos y cooperación para apoyar el proceso.
De esta manera, el desafío comienza a pasar de la ayuda humanitaria inmediata a una etapa mucho más compleja: recuperar activos, vivienda e infraestructura y reconstruir la actividad económica de las comunidades.
En ese contexto, iniciativas como Educación para reconstruir Colombia ponen sobre la mesa una fórmula adicional: convertir capacidades propias de las empresas —conocimiento, entretenimiento, tecnología, infraestructura y convocatoria— en herramientas para financiar la recuperación.
Porque si los cálculos oficiales se confirman y la factura supera los $30 billones, la reconstrucción será una tarea de años y difícilmente tendrá un único protagonista.

