La Industria Licorera de Caldas (ILC) marcó un precedente nacional al convertirse en la primera organización en Colombia certificada por Bureau Veritas bajo la nueva norma ISO 14068-1:2023, estándar internacional que valida oficialmente su condición de empresa carbono neutral. El reconocimiento también aplica a todo su portafolio de productos, consolidando a la compañía como referente en sostenibilidad dentro del sector de bebidas espirituosas.
El logro cobra aún mayor relevancia si se tiene en cuenta que, según el Informe de Liderazgo Empresarial de Impacto realizado por la Universidad EAFIT entre las 100 compañías con mayores ingresos del país, solo el 12% ha alcanzado la carbono neutralidad, lo que resalta el liderazgo de la ILC en la gestión climática.

Diego Angelillis Quiceno, gerente general de la ILC, destacó que la certificación representa “un hito trascendental en el compromiso de la empresa con la gestión responsable del cambio climático, la
descarbonización de sus operaciones y la consolidación de un modelo de sostenibilidad ambiental basado en la economía circular”.
El directivo explicó que la compañía compensó el 100% de sus emisiones directas de CO₂ mediante la compra de bonos de carbono y puso en marcha un Plan de Descarbonización Progresiva a 2050, que contempla la incorporación de energías 100% renovables y acciones con proveedores para reducir emisiones indirectas.
Bureau Veritas confirmó que las reducciones alcanzadas en 2024 “son acordes al plan de descarbonización establecido” y que las compensaciones realizadas cuentan con créditos de carbono “válidos, trazables, suficientes y sustentados con evidencia apropiada”.
La entidad auditora también resaltó los programas de economía circular de la licorera. Entre ellos, Mi Escritorio ILC, iniciativa que transforma residuos de envases y empaques en mobiliario escolar para niños de Caldas, y el proyecto de conversión de envases en arena de vidrio en San Andrés. Estas acciones permitieron compensar 3.287 kilogramos de CO₂ por valorización y sustitución de materiales.
Con esta certificación, la ILC refuerza la confianza de consumidores, aliados, comunidades e inversionistas, al demostrar que su estrategia ambiental cuenta con verificación independiente y estándares internacionales de alta exigencia.

