En el marco de la V Cumbre de Países Amazónicos, realizada en Bogotá el 22 de agosto de 2025, los presidentes de Colombia, Brasil y Bolivia ratificaron una posición común para la defensa de la Amazonía ante la próxima conferencia climática COP30, que se celebrará en noviembre en Belém do Pará, Brasil.
La agenda conjunta incluye tres ejes estratégicos:
- Financiamiento climático internacional para la conservación de los bosques tropicales.
- Protección de la biodiversidad con participación activa de comunidades indígenas y afrodescendientes.
- Transición energética justa, con compromisos diferenciados frente a la explotación de hidrocarburos.
Durante la cumbre, se firmó la Declaración de Bogotá, que articula las agendas climáticas nacionales y propone la creación de un fondo regional para enfrentar la deforestación y el crimen ambiental. También se anunció la instalación de una policía amazónica internacional con sede en Manaos, operativa desde el 9 de septiembre.
El presidente Gustavo Petro reiteró que “la crisis climática y la pérdida de biodiversidad son dos caras de una misma moneda”, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que “la COP30 debe ser la COP del cambio”. Luis Arce, por su parte, llamó a anteponer los intereses regionales sobre los nacionales.
La Amazonía, compartida por nueve países, concentra cerca del 10 % de la biodiversidad mundial y enfrenta amenazas crecientes por minería ilegal, narcotráfico y expansión de la frontera fósil. La cumbre también reconoció el rol de los pueblos originarios como guardianes del territorio y aprobó la creación del Mecanismo Amazónico de Pueblos Indígenas (MAPI) como espacio formal de co-gobernanza.

