Aunque la inflación muestra señales de moderación y el crecimiento económico mejora lentamente, el comportamiento del dólar continúa siendo uno de los principales termómetros de la confianza inversionista y la estabilidad financiera del país.
La economía colombiana atraviesa un periodo de transición en 2026. Tras varios años marcados por alta inflación, desaceleración económica y volatilidad cambiaria, el país empieza a mostrar señales de recuperación moderada. Sin embargo, el dólar continúa ocupando un lugar central en las preocupaciones de empresarios, inversionistas y consumidores debido a su impacto sobre los precios, el comercio exterior y el costo de vida.
Según el Banco de la República, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) para el 18 de mayo de 2026 se ubicó en $3.796,78 por dólar, mostrando una tendencia de relativa estabilidad frente a semanas anteriores.
Durante mayo, la divisa ha presentado movimientos importantes. El 14 de mayo, por ejemplo, la TRM alcanzó $3.794,91, mientras que el 8 de mayo estaba en $3.729,27, evidenciando fluctuaciones asociadas tanto al contexto internacional como a factores internos de la economía colombiana.
La Superintendencia Financiera de Colombia explica que la TRM se calcula diariamente con base en el promedio ponderado de las operaciones de compra y venta de dólares realizadas por entidades financieras autorizadas en el mercado cambiario colombiano.
Según la Tasa Representativa del Mercado (TRM) certificada para el martes 19 de mayo de 2026, el dólar en Colombia se cotiza en $3.796,78 pesos, reflejando un comportamiento estable frente a la jornada anterior. Analistas consideran que la divisa continúa moviéndose en un entorno de cautela marcado por factores internacionales, las decisiones del Banco de la República y la expectativa económica local.
¿Por qué se mueve el dólar?
Analistas económicos coinciden en que el precio del dólar en Colombia depende de múltiples factores: las decisiones de tasas de interés en Estados Unidos, el comportamiento del petróleo, la confianza inversionista, la situación fiscal del país y el panorama político previo a las elecciones presidenciales de 2026.
En las últimas semanas, medios económicos reportaron que la moneda estadounidense mostró jornadas de alza y corrección debido a la expectativa sobre las decisiones del Banco de la República y la percepción de riesgo sobre Colombia en mercados internacionales.
Aunque el dólar sigue lejos de los máximos históricos registrados sobre los $5.000 en años anteriores, su comportamiento continúa impactando sectores clave de la economía nacional. Un dólar alto encarece importaciones, tecnología, insumos industriales y combustibles, mientras que beneficia parcialmente a exportadores y empresas que reciben ingresos en moneda extranjera.
La economía colombiana crece, pero lentamente
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) reportó recientemente que la economía colombiana registró un crecimiento moderado durante el primer trimestre de 2026, impulsado principalmente por sectores de servicios, administración pública y consumo interno.
Sin embargo, áreas como construcción, manufactura y algunos segmentos agrícolas aún enfrentan desaceleración y menor inversión privada. A esto se suma el impacto de las altas tasas de interés, que continúan afectando el acceso al crédito para hogares y empresas.
El Banco de la República mantiene una política monetaria restrictiva para controlar la inflación, que aún permanece por encima de la meta oficial del 3 %. La inflación anual ronda actualmente el 5,6 %, presionada por alimentos, transporte y servicios públicos.
Empresas y consumidores siguen atentos
Para las empresas colombianas, especialmente aquellas que dependen de materias primas importadas o tecnología extranjera, el comportamiento del dólar sigue siendo determinante en la planeación financiera y en la estructura de costos.
En el caso de los hogares, las variaciones del dólar terminan reflejándose indirectamente en productos importados, viajes, compras digitales y algunos servicios tecnológicos.
Pese al panorama retador, expertos consideran que Colombia mantiene fundamentos económicos que permiten estabilidad relativa frente a otros mercados de América Latina. No obstante, advierten que el país deberá fortalecer la confianza inversionista, estimular la productividad y mantener disciplina fiscal para consolidar un crecimiento sostenible en los próximos años.
Actualmente, la TRM cercana a los $3.800 refleja una economía que intenta recuperar dinamismo, pero que todavía enfrenta incertidumbre global, presiones internas y un entorno financiero altamente sensible a cualquier cambio político o económico.

