Nutresa, Koji es Transformación y SCP fueron reconocidas por crear productos sostenibles con enfoque en economía circular, reduciendo el desperdicio y promoviendo la producción regenerativa.
Tres empresas colombianas fueron reconocidas en el Desafío El Gran Rediseño de los Alimentos (The Big Food Redesign Challenge) por su compromiso con la economía circular y la regeneración de la naturaleza. Nutresa, Koji es Transformación y SCP desarrollaron productos innovadores que aplican principios de sostenibilidad y producción regenerativa en sus procesos.
Nutresa presentó un chocolate frutal elaborado con una variedad nativa de cacao. Su producción sigue prácticas regenerativas que fortalecen la resiliencia del ecosistema y aprovecha todos los subproductos del cacao, minimizando el desperdicio de alimentos y maximizando el uso de lo que los agricultores cosechan.
Koji es Transformación diseñó una hamburguesa sostenible, creada para reducir el impacto ambiental de esta categoría de alimentos, frecuentemente relacionada con la deforestación. Su propuesta combina carne proveniente de sistemas de producción regenerativa con vegetales nativos, promoviendo una mayor diversidad en la alimentación y reduciendo la huella de carbono del producto.
SCP desarrolló un innovador producto alimenticio para mascotas que maximiza el aprovechamiento de los sistemas regenerativos de gallinas liderados por comunidades campesinas. Este enfoque reduce significativamente el desperdicio de alimentos, incorporando partes que usualmente no se utilizan en productos comerciales y que normalmente se destinan al compostaje.
La Fundación Ellen MacArthur presentó oficialmente los productos del Desafío El Gran Rediseño de los Alimentos, que ahora entra en su fase final. Durante dos años, empresas de todo el mundo participaron en esta iniciativa con el objetivo de rediseñar productos alimenticios siguiendo principios de la economía circular, priorizando la producción regenerativa, el uso de ingredientes diversos y suprarreciclados (upcycled), así como el desarrollo de envases sostenibles.
El proyecto concluye con la creación de más de 141 productos desarrollados por 57 organizaciones de 12 países. Gustavo Alves, Gerente de Innovación y Comunidad para América Latina en la Fundación Ellen MacArthur, resaltó que «el Desafío El Gran Rediseño de los Alimentos demostró en la práctica el potencial que tiene la industria alimentaria para regenerar la naturaleza, combatir el cambio climático y promover la biodiversidad. La dedicación de las empresas participantes ha demostrado que el sector alimentario puede liderar este cambio, creando productos innovadores que no sólo reducen los impactos negativos, sino que generan beneficios reales para el planeta.»
Transformar el sistema alimenticio con base en los principios de la economía circular es una estrategia poderosa para enfrentar el cambio climático y restaurar la biodiversidad. Repensar los ingredientes utilizados y cómo se producen ofrece a las marcas de alimentos y supermercados la oportunidad de diseñar productos que sean mejores para las personas, la naturaleza y el clima.
Sobre el Desafío
Lanzado en 2023, el Desafío El Gran Rediseño de los Alimentos se basó en un informe homónimo que destacaba el papel clave de las empresas de bienes de consumo y minoristas en la transformación del sistema alimentario. El informe subrayaba la importancia de reimaginar los portafolios de productos para impulsar cambios positivos en la agricultura, aumentar la biodiversidad, capturar carbono, mejorar la calidad del agua, el aire y el suelo, y reducir la presión sobre los recursos naturales.
El Desafío se estructuró en tres fases:
- Fase de diseño: Las empresas participantes asistieron a seminarios web con expertos en economía circular para aprender sobre el modelo de diseño circular de alimentos y desarrollar sus conceptos.
- Fase de producción: Las ideas que cumplían con los criterios avanzaron al desarrollo de productos tangibles.
- Fase de exposición: Iniciada el 30 de enero, esta etapa presentó los productos finales al público y marcó el comienzo de su disponibilidad en el mercado.
El Desafío El Gran Rediseño de los Alimentos demuestra cómo las empresas pueden liderar el cambio hacia un sistema alimentario más sostenible, integrando innovación, responsabilidad y colaboración para generar un impacto positivo en el planeta.

