El Gobierno nacional presentó este martes 18 de junio el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2025–2035, un documento clave en la planeación económica del país. En él, el Ministerio de Hacienda reveló que el déficit fiscal proyectado para 2025 será del 7,1 % del PIB, una cifra considerablemente más alta que la estimación anterior del 5,3 %, y que evidencia un deterioro significativo de las finanzas públicas.
Para hacer frente a este panorama, el ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, anunció que el Ejecutivo radicará ante el Congreso una nueva reforma tributaria con la que espera recaudar al menos 19 billones de pesos. La iniciativa estaría centrada en eliminar beneficios tributarios a ciertos sectores, ampliar la base gravable e incorporar medidas para mejorar la eficiencia del recaudo.
Según Bonilla, los recursos son necesarios para sostener la inversión social, cumplir los compromisos de gasto adquiridos por el Gobierno y atender las demandas presupuestales de sectores como salud, educación y transporte. “Vamos a romper varios paradigmas. Esta reforma no será para las élites ni para castigar a la clase media, sino para ordenar el sistema tributario con equidad”, dijo el ministro en rueda de prensa.
El plan fiscal también contempla una mayor emisión de deuda pública, tanto interna como externa. Se prevé la colocación de bonos en el mercado internacional por USD 2.400 millones y préstamos multilaterales por cerca de USD 1.000 millones, además de la emisión de TES por 58 billones de pesos en el mercado local.
Estas medidas han generado preocupación entre analistas económicos y representantes del sector privado. Varios expertos advierten que un déficit tan elevado, junto al aumento del endeudamiento, podría comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas y generar presiones inflacionarias o una baja en la calificación crediticia del país. “La trayectoria de deuda proyectada es riesgosa y la confianza de los inversionistas podría verse afectada”, advirtió un informe reciente de Corficolombiana.
Adicionalmente, el Gobierno anunció que solicitará al Congreso la suspensión temporal de la regla fiscal, lo que permitiría flexibilizar el techo de gasto establecido para el manejo responsable de las finanzas públicas. La solicitud ya genera tensiones políticas, especialmente desde la oposición, que acusa al Gobierno de improvisar con las cuentas nacionales y recurrir a mecanismos excepcionales para cubrir los costos de su agenda social.
La presentación del MFMP se da en un contexto de desaceleración económica, bajo crecimiento de la inversión privada y mayor presión sobre el gasto público. Con esta hoja de ruta, el Ejecutivo busca sostener sus reformas estructurales, mientras intenta contener el impacto fiscal de decisiones recientes, como el aumento del salario mínimo, los subsidios a la gasolina y las reformas pendientes en pensiones y salud.

