Isagen mueve sus fichas: vende 208 MW y apuesta por el mayor parque solar de Colombia

Sep 28, 2026

Puerta de Oro, ubicado en Cundinamarca, cuenta con 360 MWp de capacidad instalada y cerca de 511.000 paneles solares. Foto cortesía Patria Investment

La generadora está reorganizando su portafolio con una estrategia de rotación de capital: mientras acordó desprenderse de nueve activos hidroeléctricos y solares, avanza en la adquisición de Puerta de Oro, un parque fotovoltaico de 360 MWp.

En cuestión de días, Isagen pasó de comprador a vendedor de activos eléctricos. Pero las dos operaciones, lejos de ser contradictorias, dejan ver una decisión empresarial de mayor alcance: liberar capital de determinados activos para reasignarlo hacia una nueva etapa de crecimiento en generación renovable de mayor escala.

El movimiento más visible fue anunciado el 21 de septiembre. Patria Investments y Ashmore Colombia acordaron venderle a Isagen el 100% de Puerta de Oro, actualmente el mayor parque solar fotovoltaico de Colombia. La planta, localizada en Guaduas y Chaguaní, Cundinamarca, tiene 360 MWp de capacidad instalada —300 MWac—, alrededor de 511.000 módulos solares distribuidos sobre 530 hectáreas y una línea de transmisión de 22,4 kilómetros. La operación todavía está sujeta a las aprobaciones regulatorias correspondientes.

Unos días después, Isagen anunció un acuerdo para vender a un grupo conformado por EDF power solutions y BTG Pactual Commodities cuatro centrales hidroeléctricas —El Popal, El Molino, San Miguel y San Matías— y los cinco parques Bosques Solares de los Llanos I a V. En conjunto representan aproximadamente 208 MW de capacidad instalada.

El cierre de esta segunda operación está previsto antes de terminar 2026 y también permanece sujeto al cumplimiento de las condiciones contractuales y autorizaciones correspondientes. Los valores económicos de las transacciones no fueron divulgados.

La secuencia plantea una pregunta interesante desde las finanzas corporativas: ¿por qué una empresa que quiere crecer vende activos que ya tiene en operación?

Vender también puede ser una estrategia de crecimiento

La respuesta está en lo que se conoce como rotación o reciclaje de capital.

En lugar de mantener indefinidamente todos los activos que construye o adquiere, una empresa puede monetizar algunos de ellos y utilizar esos recursos para financiar nuevas inversiones consideradas estratégicas, aumentar escala o modificar la composición de su portafolio.

Eso parece estar ocurriendo en Isagen.

Actualmente la compañía reporta 27 centrales de generación y más de 3.140 MW de capacidad efectiva neta. Se identifica como la tercera generadora de Colombia por capacidad instalada y señala que en 2025 produjo energía equivalente al 20,5% de la demanda nacional. Su portafolio combina hidroelectricidad, energía solar y eólica.

Puerta de Oro aumenta considerablemente el peso de la energía solar dentro de esa estructura.

El activo tiene una generación esperada cercana a 728 GWh al año, equivalente, según Patria, al consumo anual de electricidad de más de 390.000 hogares. El proyecto requirió además más de $1 billón —aproximadamente US$250 millones— en financiación bajo un esquema de project finance, con participación de Bancolombia, entidades de Grupo Aval y la Financiera de Desarrollo Nacional, junto con financiación concesional del BID y Climate Investment Funds.

Para Patria también es un caso de rotación de capital: su Fondo de Infraestructura V llevó el proyecto desde una fase temprana hasta la construcción, financiación, operación comercial y posterior venta en aproximadamente dos años y medio. Es la primera desinversión de ese fondo de infraestructura.

El caso evidencia cómo los grandes activos de energía renovable están consolidándose también como activos financieros susceptibles de desarrollarse, financiarse, operar y posteriormente negociarse.

Colombia ya tiene más de 4.600 MW solares y eólicos

La operación ocurre en un mercado eléctrico que está cambiando rápidamente.

La Unidad de Planeación Minero Energética reportó en julio que Colombia alcanzó 4.654,31 MW de capacidad solar y eólica instalada. Al sumar hidroelectricidad, solar y eólica, estas fuentes representan actualmente 74,19% de la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional.

Y la participación solar ya comienza a sentirse en la generación efectiva.

En agosto, las plantas fotovoltaicas produjeron en promedio 20,82 GWh diarios y aportaron el 11,69% de toda la generación renovable del país, de acuerdo con XM. Frente a julio, su participación aumentó 2,94%.

Hay otro dato que ayuda a entender por qué diversificar tecnologías puede tener valor estratégico.

XM informó que los aportes hídricos completaron durante agosto cuatro meses consecutivos por debajo de la media histórica. Al 15 de septiembre estaban en apenas 73,31% de ese promedio. Colombia sigue teniendo una matriz fuertemente hidroeléctrica, pero una mayor presencia solar permite complementar la generación cuando las condiciones hidrológicas se deterioran.

No basta con comprar y vender: la prueba estará en el retorno

Desde una perspectiva empresarial, sin embargo, sería prematuro concluir que las operaciones ya generaron valor.

Ni el precio acordado por Isagen para adquirir Puerta de Oro ni el valor de la venta de los nueve activos a EDF y BTG Pactual han sido revelados. Por tanto, todavía no es posible comparar cuánto capital sale, cuánto ingresa y qué rentabilidad espera obtener la compañía con su nueva configuración.

Ahí está precisamente la prueba de una estrategia de rotación de capital.

Vender activos no crea valor automáticamente. Comprarlos tampoco. El resultado depende de si el dinero liberado consigue reasignarse hacia inversiones capaces de entregar mejores retornos ajustados por riesgo, fortalecer la posición competitiva y aumentar la generación futura de caja.

Para Isagen, la apuesta se produce además en un mercado donde los nuevos proyectos solares continúan avanzando. La ANLA, por ejemplo, otorgó este año licencia ambiental a Bosques Solares de los Llanos 8, en Villavicencio, un proyecto de 170 MW nominales que ocupará 385 hectáreas y contará con una línea de conexión de 12,21 kilómetros hacia la subestación Ocoa.

La transformación del mercado energético colombiano, por tanto, ya no está ocurriendo únicamente mediante la construcción de nuevas plantas. También está sucediendo en el terreno de las fusiones, adquisiciones, financiación de proyectos y compraventa de activos.

Y el movimiento de Isagen deja una enseñanza empresarial que trasciende al sector eléctrico: crecer no siempre significa acumular activos. En determinadas circunstancias, también puede significar saber cuáles vender para decidir dónde invertir el siguiente peso.

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