AutoGLP gana espacio en Colombia: Colgas convertirá 3.000 vehículos en 2026

Jun 18, 2026

La compañía busca acelerar la adopción del gas licuado de petróleo como alternativa de movilidad en medio de los altos costos de la gasolina y las presiones sobre el abastecimiento de gas natural vehicular.

El debate sobre el costo de la movilidad en Colombia está abriendo espacio a nuevas alternativas energéticas para el transporte. En un contexto marcado por precios elevados de la gasolina, presiones sobre el suministro de gas natural y una mayor necesidad de eficiencia para conductores y pequeños negocios, Colgas anunció que convertirá 3.000 vehículos a gas licuado de petróleo durante 2026.

La meta hace parte de la estrategia de crecimiento de AutoGLP, la solución de la compañía para movilidad con gas licuado de petróleo, y representa un incremento cercano al 70% frente al parque automotor ya reconvertido por la empresa. Con esta apuesta, Colgas busca fortalecer su participación en un segmento que, si bien aún es incipiente frente a combustibles tradicionales como la gasolina, empieza a ganar relevancia por razones económicas, ambientales y de confiabilidad en el suministro.

El anuncio llega en un momento en el que el gasto en combustible se ha convertido en una de las principales presiones para conductores de servicio público, transportadores, trabajadores independientes y propietarios de vehículos particulares. Aunque el Gobierno aplicó una reducción en el precio de la gasolina a comienzos de 2026, el costo por galón continúa siendo alto para miles de usuarios que dependen diariamente del vehículo como herramienta de trabajo o como medio de transporte.

A esa coyuntura se suma la situación del gas natural en Colombia. Las discusiones sobre reservas, disponibilidad futura, infraestructura e importaciones han puesto sobre la mesa la necesidad de diversificar la matriz energética, no solo para hogares e industrias, sino también para el transporte. En ese escenario, el AutoGLP aparece como una opción intermedia para conductores que buscan reducir costos sin migrar todavía a tecnologías de mayor inversión inicial, como los vehículos eléctricos o híbridos.

“Hoy los conductores necesitan alternativas que les permitan reducir costos y adaptarse a un entorno cada vez más exigente. Con AutoGL, Colgas les brinda una solución que combina ahorro, estabilidad y sostenibilidad en el actual contexto energético”, afirmó Jorge Martínez, gerente de Movilidad de Colgas.

De acuerdo con la compañía, el uso de AutoGLP puede generar ahorros cercanos al 45% en costos de combustible frente a la gasolina. Además, estima una reducción aproximada del 17% en emisiones de CO₂, lo que ubica esta alternativa en la conversación sobre transición energética y movilidad más limpia, especialmente para vehículos que ya están en circulación y que no serán reemplazados en el corto plazo.

El crecimiento de esta línea no parte de cero. A cierre de 2025, Colgas había realizado 5.000 conversiones vehiculares en un periodo de cuatro años y medio. Solo durante el año pasado alcanzó 1.873 conversiones, equivalentes al 37% del total acumulado. Para la empresa, ese desempeño evidencia una mayor disposición del mercado a considerar alternativas al combustible tradicional, especialmente cuando el ahorro operativo puede tener un efecto directo en la rentabilidad diaria de los conductores.

La expansión también ha estado acompañada por infraestructura. Colgas informó que cuenta con 21 estaciones de servicio con oferta de AutoGLP, además de la instalación de kits de conversión vehicular y la adecuación de puntos de suministro en diferentes ciudades. Este componente es clave, porque una de las principales barreras para la adopción de combustibles alternativos suele ser la disponibilidad de estaciones y la confianza del usuario en la continuidad del abastecimiento.

En ese punto, el GLP tiene una característica diferencial: no depende exclusivamente de gasoductos para llegar al usuario final. Su cadena de distribución se apoya en plantas, almacenamiento y transporte, lo que le permite una mayor flexibilidad logística frente a otras fuentes energéticas. Para Colgas, esa condición puede facilitar su despliegue regional y responder con mayor agilidad a la demanda de conductores en distintas zonas del país.

Más allá del anuncio empresarial, la apuesta de Colgas refleja una tendencia más amplia: la movilidad en Colombia empieza a moverse hacia un modelo más diversificado. La transición energética no se está dando por una sola vía. Mientras los vehículos eléctricos e híbridos avanzan en ciertos segmentos, otras alternativas como el gas natural vehicular, los biocombustibles y el AutoGLP buscan ocupar espacios donde el criterio de decisión sigue siendo, principalmente, el costo de operación.

Para un país con un parque automotor superior a los 21 millones de vehículos activos, la posibilidad de reconvertir unidades existentes puede ser relevante en la discusión sobre eficiencia energética. No todos los usuarios tienen capacidad de renovar su vehículo, pero muchos sí pueden considerar tecnologías de conversión si encuentran ahorros verificables, respaldo técnico y una red suficiente de abastecimiento.

El reto para Colgas será escalar la operación sin perder confiabilidad. Convertir 3.000 vehículos en un año implica ampliar la capacidad técnica, mantener estándares de seguridad, fortalecer la pedagogía para los usuarios y garantizar que la infraestructura de suministro crezca al mismo ritmo que la demanda. También supone competir en un mercado donde las decisiones de los conductores están determinadas por precio, disponibilidad, mantenimiento y confianza.

Con esta inversión, la compañía busca posicionar el AutoGLP como una alternativa viable dentro de la transición energética del transporte. No se trata de reemplazar de inmediato todas las tecnologías existentes, sino de ampliar el menú de opciones para una movilidad más económica y menos contaminante.

En un entorno en el que cada peso en combustible cuenta, la pregunta para muchos conductores ya no es únicamente qué vehículo comprar, sino con qué energía moverlo. Y en esa conversación, el gas licuado de petróleo empieza a ganar terreno.rga mayor flexibilidad logística y asegura continuidad en el suministro.

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