En mayo se matricularon 28.136 vehículos nuevos en el país, mientras que el acumulado de enero a mayo llegó a 128.582 unidades, un crecimiento de 48% frente al mismo periodo de 2025.
El mercado automotor colombiano mantuvo en mayo su senda de recuperación. De acuerdo con el más reciente informe de Fenalco y la ANDI, con base en cifras del RUNT, durante el quinto mes del año se matricularon 28.136 vehículos nuevos en el país, lo que representó un crecimiento de 43% frente a mayo de 2025.
El resultado confirma el buen momento del sector en 2026. Entre enero y mayo, Colombia alcanzó 128.582 matrículas de vehículos nuevos, una variación positiva de 48% frente al mismo periodo del año anterior. La cifra muestra que la recuperación no responde a un solo mes de buen desempeño, sino a una tendencia que se ha sostenido durante el primer tramo del año.
El crecimiento se explica por varios factores: una demanda más activa, el fortalecimiento de algunos segmentos de alto volumen, el aumento de la oferta de vehículos electrificados y una competencia más agresiva entre marcas. En mayo, los SUV siguieron siendo el principal motor del mercado, con 17.704 unidades matriculadas y un crecimiento de 55,4% frente al mismo mes de 2025. En el acumulado del año, este segmento llegó a 77.420 unidades, con una variación de 59%.
La preferencia por los SUV confirma un cambio estructural en el consumidor colombiano, que sigue buscando vehículos con mayor versatilidad, espacio, tecnología y capacidad de adaptación a distintos usos familiares, urbanos y recreativos. Este comportamiento también se refleja en la lista de modelos más vendidos, donde varias referencias de este segmento ocuparon posiciones relevantes.
Otros segmentos con crecimientos destacados fueron los comerciales de pasajeros, con una variación de 143,2% en mayo, y las vans, con un aumento de 70%. Los automóviles también mostraron dinamismo, con 6.213 matrículas en el mes y un crecimiento de 40,3%. En contraste, los taxis cayeron 19,3% y los cuadriciclos retrocedieron 28,6%, aunque con volúmenes mucho menores dentro del total del mercado.
La electrificación fue otro de los datos más relevantes del mes. En mayo se matricularon 5.001 vehículos eléctricos, un crecimiento de 252% frente al mismo mes de 2025. En el acumulado enero-mayo, esta categoría llegó a 19.542 unidades, con una variación de 217,6%. Los híbridos también mantuvieron una tendencia positiva: alcanzaron 8.926 matrículas en mayo y 36.164 unidades en lo corrido del año.
Estos resultados muestran que la transición tecnológica ya dejó de ser un fenómeno marginal dentro del mercado automotor colombiano. Aunque los vehículos de combustión siguen teniendo un peso importante en el volumen total, los eléctricos e híbridos comienzan a modificar la competencia, la oferta de producto y las decisiones de compra de los consumidores.
En el ranking por marcas, Kia cerró mayo como la marca con mayor número de matrículas en Colombia, con 3.421 unidades y una participación de 12,2%. Le siguieron Toyota, con 2.621 unidades y 9,3%; Renault, con 2.582 y 9,2%; Tesla, con 2.329 y 8,3%; y Mazda, con 2.061 y 7,3%. En conjunto, estas cinco marcas representaron 46,3% del total de vehículos matriculados durante el mes.
En el acumulado de enero a mayo, Kia también lideró el mercado con 17.440 unidades y 13,6% de participación. Le siguieron Renault, con 13.247 matrículas; Toyota, con 9.852; Mazda, con 9.786; y Chevrolet, con 9.673. El resultado evidencia una competencia más cerrada entre marcas tradicionales y nuevos jugadores, especialmente por el avance de Tesla y BYD en el mercado de vehículos electrificados.
El desempeño por modelos también mostró cambios relevantes. En mayo, el Tesla Model Y fue el vehículo más matriculado del país, con 2.108 unidades y 7,5% del mercado mensual. Le siguieron Renault Duster, Mazda CX-30, Kia K3 y Kia Picanto. Dentro del top 10 también se ubicó Kia Sportage, lo que confirma el peso de los SUV y de los modelos de alto volumen en la dinámica del mercado.
Desde la perspectiva de las marcas líderes, el reto no parece limitarse al crecimiento mensual, sino a la capacidad de sostener la confianza del consumidor en un entorno más competido. “Mantener el liderazgo en un mercado que crece a este ritmo tiene un significado especial. No solo habla de nuestra capacidad comercial, sino también de la confianza que los consumidores están depositando en la marca. Hoy Kia está creciendo con portafolio, con respaldo, con experiencia y con una propuesta de valor cada vez más clara para el mercado colombiano”, afirmó Andrés Plata, director de ventas de Kia Colombia.
Por regiones, Bogotá volvió a ser el principal mercado del país. En mayo registró 8.359 matrículas, con un crecimiento de 95,6% frente al mismo mes del año anterior. En el acumulado enero-mayo, la capital llegó a 37.281 unidades, más del doble de lo registrado en igual periodo de 2025. Medellín y el Valle de Aburrá ocuparon el segundo lugar, con 4.991 matrículas en mayo, mientras que Cali alcanzó 2.288 unidades.
También se destacaron crecimientos en Sincelejo, Montería y Medellín, lo que sugiere que la recuperación del mercado no está concentrada únicamente en las grandes capitales. Sin embargo, Bogotá, Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca siguen concentrando una parte determinante del volumen nacional.
El balance de mayo deja varias señales para la industria. La primera es que el mercado automotor colombiano está creciendo a tasas superiores a las observadas en los últimos años. La segunda es que los SUV continúan marcando la preferencia de los compradores. La tercera es que la electrificación avanza con rapidez y empieza a incidir de manera más visible en los rankings de marcas y modelos.
De mantenerse esta tendencia, 2026 podría consolidarse como un año de recuperación fuerte para el sector automotor, después de periodos marcados por la moderación del consumo, mayores tasas de interés y cautela en las decisiones de compra. El desafío para las marcas será convertir este repunte en crecimiento sostenible, con portafolios competitivos, respaldo posventa, soluciones de financiación y una oferta tecnológica que responda a las nuevas prioridades del consumidor colombiano.

