En un hito histórico para la conservación ambiental en Colombia, el Gobierno del Cambio anunció el 2 de diciembre de 2023 la designación de la Serranía de Manacacías como un nuevo Parque Nacional Natural. Este extenso territorio de 68,030.6 hectáreas, anteriormente dedicado a la ganadería, ahora se erige como un testimonio de la voluntad colectiva de preservar la biodiversidad única de la región.
El artículo periodístico «De tierras ganaderas a parque nacional de Colombia» destaca la transformación de este paisaje, narrando la participación activa de las comunidades locales en la decisión de retirar sus bovinos para permitir la regeneración natural. La periodista Jennie Erin Smith, en un revelador reportaje para The New York Times, exploró las vastas sabanas tropicales de los Llanos Orientales y la emergente área protegida.
El valor estratégico de la Serranía de Manacacías va más allá de su espectacular biodiversidad. Funciona como un regulador hídrico crucial entre la región de la Orinoquía y la Amazonía, destacando su importancia a nivel internacional. El reconocimiento de este nuevo Parque Nacional Natural no solo es un logro local sino que también resuena a nivel global, promoviendo la conciencia sobre la necesidad de proteger estos tesoros ecológicos.
En la actualidad, el área protegida alberga 12 ecosistemas distintivos de la región natural de la Orinoquía, destacando la presencia de 1,093 especies de plantas con flores y una rica diversidad de mamíferos, reptiles, aves, anfibios, peces y crustáceos. El descubrimiento de dos nuevas especies de mariposas y otras dos posibles especies resalta la importancia de esta área como un laboratorio vivo para la investigación científica.
La directora del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Colombia), Sandra Valenzuela, enfatiza la contribución clave de la Serranía de Manacacías a las metas de biodiversidad y su papel vital como área de regulación y conectividad para ecosistemas de los Andes, la Orinoquia y la Amazonía. Los estacionales tropicales, bosques de galería, palmares mixtos, pastizales y matorrales, junto con una extensa red de cuerpos de agua, se mantienen en excelente estado de conservación, brindando refugio a una diversidad de especies de fauna.
La declaración de la Serranía de Manacacías como Parque Nacional Natural no solo representa un paso audaz hacia la conservación ambiental sino también un modelo inspirador de cómo las comunidades locales, el gobierno y la prensa internacional pueden colaborar para proteger los tesoros naturales del planeta. Este nuevo parque se postula como un faro de esperanza en un mundo que busca equilibrar el desarrollo sostenible con la conservación de la biodiversidad.

