Ecopetrol cambia de rumbo: el reto ahora será convertir exploración en reservas, caja y crecimiento

Sep 28, 2026

​El Presidente Abelardo De La Espriella y el nuevo presidente de Ecopetrol, Joaquín Gutiérrez Caballero, durante la ceremonia ‘El Renacer de Ecopetrol’, realizada este viernes en Santa Marta.​​

Joaquín Gutiérrez asume la presidencia de la mayor empresa de Colombia en medio de un giro en la política de hidrocarburos. El Gobierno anunció la reapertura de la exploración y de nuevos contratos, incluidos proyectos de yacimientos no convencionales, mientras el país cuenta con reservas probadas de petróleo equivalentes a 7,4 años de producción.

Este 28 de septiembre comienza una nueva etapa para Ecopetrol. Joaquín Gutiérrez Caballero asume la presidencia de la compañía cuatro días después de haber sido elegido por unanimidad por su Junta Directiva y con una misión centrada en competitividad, generación de valor y recuperación de confianza entre trabajadores, inversionistas, comunidades, socios y Estado.

Pero el cambio de presidente coincide con otro movimiento mucho más profundo: Colombia está preparando el regreso de la exploración de hidrocarburos a una escala que no se veía en los últimos años.

El Gobierno anunció la reapertura de la exploración y la suscripción de nuevos contratos, incluyendo proyectos de fracturamiento hidráulico o fracking, que deberán desarrollarse bajo criterios de responsabilidad ambiental.

Para el nuevo presidente de Ecopetrol, por tanto, el desafío va bastante más allá de perforar pozos: tendrá que conseguir que las inversiones de hoy se conviertan en las reservas, producción y flujo de caja que la compañía necesitará durante la próxima década.

Colombia necesita volver a encontrar petróleo

La cifra que ayuda a entender la urgencia está en las reservas.

Colombia cerró 2025 con 2.020 millones de barriles de reservas probadas de petróleo, equivalentes a una relación reservas/producción de 7,4 años. Para el gas, la relación se situó en 5,9 años.

El problema no es solamente cuánto queda, sino cuánto se está buscando.

De 356 contratos de hidrocarburos existentes en el país, apenas 59 adelantan actualmente actividades de exploración. Además, desde 2021 Colombia no realizaba procesos de asignación de nuevas áreas.

La consecuencia empresarial es clara: la producción que genera caja hoy depende en buena medida de descubrimientos e inversiones realizados años atrás. Explorar menos durante periodos prolongados puede trasladar el problema hacia adelante.

Ecopetrol llega con una mejor posición en reservas

Eso no significa que la petrolera haya dejado de reponer lo que produce.

Ecopetrol cerró 2025 con 1.944 millones de barriles equivalentes de reservas probadas, 2,7% más que un año antes, y una vida media de 7,8 años. Durante el ejercicio incorporó 300 millones de barriles equivalentes y alcanzó un índice de reposición de reservas de 121%, el mejor resultado de los últimos cuatro años.

Buena parte de esa incorporación provino de proyectos de recobro mejorado y optimización de campos existentes como Castilla, Chichimene, Akacias, Rubiales y La Cira-Infantas.

El siguiente salto consistirá en complementar esa capacidad con nuevos descubrimientos económicamente explotables.

El Caribe puede cambiar la ecuación del gas

Uno de los activos que Gutiérrez recibe con mayor potencial está bajo el mar Caribe.

Ecopetrol y Petrobras continúan desarrollando el bloque GUA-OFF-0, donde se encuentra Sirius, el mayor descubrimiento de gas costa afuera en la historia de Colombia. Ecopetrol posee 55,56% del proyecto y Petrobras el 44,44%.

La petrolera colombiana reporta 6 terapies cúbicos de gas original en sitio y 3,6 terapies cúbicos de recursos contingentes 3C asociados a Sirius.

La campaña también produjo nuevos hallazgos. En marzo fue confirmado Copoazú-1 y en agosto Sandía-1, ubicado a unos 42 kilómetros de la costa y cerca de los pozos Sirius.

La clave ahora será pasar del descubrimiento a la producción comercial. Ese proceso requiere inversiones, infraestructura submarina, conexiones con tierra, permisos y contratos de largo plazo; por ello, los volúmenes encontrados no deben confundirse todavía con reservas disponibles inmediatamente para el mercado.

Una empresa rentable, pero con decisiones multimillonarias por delante

Gutiérrez tampoco recibe una compañía financieramente paralizada.

En el segundo trimestre de 2026, Grupo Ecopetrol registró ingresos por $40,2 billones, EBITDA de $17,7 billones y utilidad neta de $6,1 billones. La utilidad aumentó 235% frente al mismo periodo de 2025 y la relación deuda bruta/EBITDA cerró en 2 veces.

El tamaño de las decisiones que vienen también es considerable.

El plan de inversiones de 2026 contempla entre $22 billones y $27 billones, de los cuales aproximadamente 70% está destinado a los negocios tradicionales y cerca de 30% a energías para la transición, transmisión y otras inversiones.

Ecopetrol calcula además transferencias a la Nación cercanas a $28 billones durante el año por diferentes conceptos.

Esa última cifra explica por qué las decisiones de Ecopetrol trascienden a sus accionistas: sus resultados tienen incidencia directa sobre las finanzas públicas colombianas.

El desafío no es escoger entre petróleo y transición

El cambio de política tampoco elimina la apuesta de Ecopetrol por nuevos negocios energéticos. El presupuesto vigente mantiene recursos para energías de transición y transmisión eléctrica, mientras la compañía continúa avanzando en proyectos renovables y gas.

La pregunta estratégica, entonces, no tiene por qué reducirse a petróleo versus transición energética.

Para la nueva administración será más relevante determinar cuánto capital destinar a exploración, qué proyectos ofrecen retornos suficientemente atractivos, cuáles descubrimientos pueden monetizarse con mayor rapidez y cómo mantener al mismo tiempo una empresa capaz de competir en un sistema energético que está cambiando.

El regreso de nuevos contratos y la reapertura de la discusión sobre fracking modificarán el escenario, pero no garantizan resultados. Atraer capital nuevamente exigirá condiciones competitivas y reglas que permitan a los inversionistas evaluar el retorno frente a otras jurisdicciones.

Por eso, la verdadera medida del nuevo rumbo de Ecopetrol no será cuántos pozos se anuncien ni cuántos contratos se firmen.

Será cuánto de esa actividad consigue transformarse en reservas comercialmente viables, producción futura y generación sostenible de caja, mientras la empresa conserva la disciplina financiera necesaria para seguir financiando su crecimiento y aportando recursos al país.

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