El crecimiento llega acompañado de un cambio profundo en la composición del mercado: SUV dominantes, eléctricos e híbridos ganando terreno y nuevos jugadores que están alterando el mapa competitivo.
El mercado automotor colombiano entró en la recta final de 2026 con una señal que difícilmente pasa inadvertida para fabricantes, concesionarios, entidades financieras y empresas vinculadas a la cadena: antes de terminar octubre ya había superado todo el volumen registrado durante 2025.
Entre enero y octubre se matricularon 279.387 vehículos nuevos, 39,5% más que en el mismo periodo del año anterior y cerca de 25.200 unidades por encima de las 254.205 registradas durante los doce meses de 2025.
Solo en octubre ingresaron 32.175 vehículos nuevos al parque automotor, un aumento anual de 27,4% y el mejor resultado para ese mes desde 2014.
La cifra confirma que 2026 no está siendo simplemente un año de recuperación. El negocio está cambiando de dimensión y, al mismo tiempo, de composición.
Casi la mitad del mercado ya es híbrido o eléctrico
Uno de los datos más reveladores está en las nuevas tecnologías.
Entre enero y octubre se matricularon 44.387 vehículos 100% eléctricos, 207% más que un año atrás, mientras los híbridos llegaron a 85.081 unidades, con un crecimiento de 60%.
Sumadas, ambas tecnologías representan alrededor de 46% de todos los vehículos nuevos matriculados en Colombia durante los primeros diez meses del año.
La velocidad de esa transición es todavía más evidente cuando se observa septiembre: durante ese mes, híbridos y eléctricos llegaron a representar más de la mitad de las matrículas nacionales.
El fenómeno ya está modificando incluso el ranking tradicional de modelos. El Tesla Model Y, con 15.265 unidades entre enero y octubre, es el vehículo con mayor número de matrículas acumuladas del país, por encima de referencias históricamente fuertes en el mercado colombiano.
Para las empresas del sector, esto implica revisar decisiones sobre inventarios, infraestructura de carga, posventa, capacitación técnica, financiación y valor residual.
Los SUV ya concentran seis de cada diez matrículas
La segunda transformación está en el tipo de vehículo que están escogiendo los colombianos.
Los SUV alcanzaron 173.059 matrículas entre enero y octubre, 53,5% más que un año atrás. Eso significa que representan cerca de 62% del mercado de vehículos nuevos.
Los automóviles tradicionales, en comparación, acumularon 61.443 unidades y crecieron 22,3%.
La preferencia por los SUV explica buena parte de la ofensiva comercial de prácticamente todas las marcas y también ayuda a entender por qué el Salón del Automóvil se ha convertido en un escenario especialmente relevante para presentar nuevas referencias dentro de este segmento.
Kia amplía la ventaja, pero aumenta la competencia
En marcas, Kia continúa encabezando el mercado.
La compañía matriculó 4.213 vehículos en octubre, alcanzó 13,1% de participación mensual y acumula 36.204 unidades en el año, equivalentes a 13% del mercado.
Renault ocupa la segunda posición con 27.477 vehículos, seguida de Toyota con 25.387 y Chevrolet con 21.077.
La diferencia entre Kia y Renault alcanza así 8.727 unidades, considerablemente superior a las 310 que separaban a ambas marcas al cierre de octubre de 2025.
Kia también cuenta con tres referencias dentro del Top 10 acumulado: K3, Picanto y Sportage. En octubre, el K3 fue además el vehículo más matriculado del país, con 1.356 unidades.
Desde la compañía, el crecimiento de la distancia frente a sus competidores se atribuye en buena medida a la diversificación de la oferta.
“La ventaja frente al segundo lugar se ha ampliado de manera muy importante y, sobre todo, está respaldada por un portafolio diverso, con modelos fuertes en distintos segmentos y tecnologías”, afirmó Jorge Neira, director general de Kia Colombia.
La lectura resulta relevante precisamente porque el mercado está evolucionando hacia una competencia menos concentrada y con consumidores que encuentran cada vez más alternativas en tecnología, origen, motorización y precio.
El panorama competitivo, de hecho, está lejos de estabilizarse.
Tesla ocupa ya la sexta posición entre las marcas del año con 17.497 registros, mientras BYD supera las 10.000 unidades. Marcas como Chery, MG y Dongfeng presentan crecimientos de tres dígitos, evidencia de una oferta cada vez más fragmentada.
Para las marcas tradicionales, el desafío ya no consiste únicamente en disputar participación entre competidores conocidos, sino en enfrentar nuevos actores, tecnologías y estrategias de precio.
El mercado crece pese al costo del dinero
El comportamiento resulta aún más llamativo por el contexto financiero.
El Banco de la República decidió el 30 de octubre mantener su tasa de política monetaria en 12,25%, mientras la inflación anual se situó en 6,29% en septiembre.
Aunque el interés bancario corriente para créditos de consumo y ordinarios bajará a 18,89% efectivo anual durante noviembre, el costo del financiamiento continúa siendo elevado frente a los niveles que tradicionalmente favorecen la compra de bienes durables como automóviles.
Que las matrículas estén creciendo cerca de 40% en ese escenario refleja una demanda particularmente dinámica y convierte las condiciones de financiación en una de las variables comerciales decisivas para el cierre de año.
El comportamiento de la tasa de cambio será otro factor para monitorear. Al cierre de octubre, la TRM se ubicaba alrededor de $3.183 por dólar, una variable particularmente sensible para una industria en la que vehículos, componentes y tecnología tienen una importante exposición internacional.
Noviembre pone al sector frente a su gran vitrina comercial
Ese es el escenario con el que la industria llegará al Salón Internacional del Automóvil de Bogotá, previsto del 12 al 22 de noviembre en Corferias.
La cita adquiere particular importancia este año porque ocurre con un mercado creciendo a doble dígito, un consumidor que está adoptando rápidamente nuevas tecnologías y una competencia que incorpora jugadores que hace pocos años tenían una participación marginal o inexistente en Colombia.
Para Kia, además, será la oportunidad de llegar al principal encuentro comercial de la industria desde la posición de liderazgo que ha consolidado durante el año. Pero el interés empresarial del Salón irá mucho más allá de una sola marca.
Los compradores llegarán a un sector muy diferente al de hace apenas dos años: con mayor oferta de eléctricos e híbridos, más marcas compitiendo, una fuerte concentración en SUV y alternativas tecnológicas que amplían considerablemente el rango de precios y productos.
Fabricantes e importadores tendrán allí una oportunidad para medir aceptación de nuevos modelos; los concesionarios, para acelerar ventas antes del cierre del año; y bancos y compañías de financiamiento, para competir en una variable que puede resultar determinante para convertir intención de compra en matrículas: el crédito.
Por eso noviembre será algo más que una temporada de promociones.
El Salón puede convertirse en uno de los primeros termómetros sobre si la aceleración de 2026 tiene espacio para prolongarse hacia 2027 y, sobre todo, qué marcas y tecnologías lograrán capturar una demanda que está creciendo al mismo tiempo que redefine las reglas de competencia del negocio automotor colombiano.

