Inteligencia emocional femenina: ventaja clave con una carga invisible en América Latina

Mar 19, 2026

Un estudio regional revela fortalezas en la lectura emocional de las mujeres, pero advierte sobre la sobrecarga derivada de expectativas sociales y laborales

Un estudio de la multilatina THT Company, realizado en marzo de 2026 con más de 20.000 mujeres de 12 países hispanohablantes, evidenció que las mujeres en América Latina destacan en inteligencia emocional interpersonal, especialmente al reconocer emociones ajenas. Sin embargo, la investigación también advierte que esta capacidad, ejercida en contextos laborales y personales, genera una carga invisible que puede derivar en estrés. El análisis incluye datos regionales, entre ellos Colombia, y plantea interrogantes sobre la distribución de responsabilidades emocionales en la sociedad.

El informe, basado en pruebas estandarizadas de inteligencia emocional, identificó tres hallazgos principales. Primero, las participantes mostraron mayor habilidad para interpretar emociones de otros que para gestionar las propias. Segundo, aunque la lectura emocional es alta, el manejo de emociones ajenas —como resolver conflictos o acompañar tensiones— representa un desafío significativo. Tercero, factores como la edad y el nivel educativo influyen positivamente en los resultados, alcanzando su punto más alto entre los 42 y 53 años.

Según el documento, “no se trata de ‘ser sentimental’, sino de reconocer, comprender y regular lo que sentimos para tomar mejores decisiones”. Esta precisión conceptual busca diferenciar la inteligencia emocional de percepciones culturales que la asocian con debilidad o exceso de sensibilidad.

En el contexto latinoamericano, el estudio muestra diferencias entre países. Perú lidera con un 77% de participantes con altos niveles de inteligencia emocional, seguido por Ecuador (71%). En contraste, Panamá y El Salvador registran los niveles más bajos, con un 52%. En Colombia, regiones como Norte de Santander y Atlántico superan el promedio del estudio con 69% y 68%, respectivamente.

La investigación también identifica una paradoja: aunque las mujeres presentan ventajas en la interpretación de señales emocionales, también reportan mayores niveles de estrés. “No es que ‘las mujeres adivinen todo’. Es que, en promedio, tienden a percibir más matices”, señala el informe, destacando que esta habilidad puede convertirse en ventaja en liderazgo, educación o servicio al cliente.

La inteligencia emocional ha sido ampliamente estudiada en psicología organizacional como un factor determinante en el desempeño laboral y el liderazgo. En América Latina, su análisis cobra relevancia debido a dinámicas culturales donde las mujeres suelen asumir roles de mediación emocional tanto en el hogar como en el trabajo.

El estudio de THT se suma a evidencia internacional que sugiere una “ventaja leve pero consistente” en habilidades emocionales femeninas, pero también advierte sobre el costo de mantener estas funciones sin una distribución equitativa.

El informe concluye que el principal desafío no es quién posee mayor capacidad emocional, sino cómo se distribuye su gestión en la sociedad. La investigación plantea la necesidad de incorporar sistemas organizacionales que reconozcan y compartan esta carga, evitando su invisibilización.

De cara al futuro, el debate apunta a construir entornos laborales y sociales más equitativos, donde la inteligencia emocional deje de ser una expectativa implícita sobre las mujeres y se convierta en una competencia colectiva, sostenible y medible.

La información presentada proviene exclusivamente del estudio de THT Company. No se verificaron fuentes externas independientes en este ejercicio.

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