Implantes de corazones artificiales y sistemas avanzados de monitoreo están transformando la atención de una enfermedad que afecta a más de un millón de colombianos.
La insuficiencia cardíaca, una condición que impide que el corazón bombee sangre de manera eficiente, afecta aproximadamente al 2,3 % de la población en Colombia —alrededor de 1,1 millones de personas—. En respuesta a este desafío sanitario, avances tecnológicos en dispositivos cardíacos y procedimientos médicos están ampliando las opciones de tratamiento. Un ejemplo reciente ocurrió en Antioquia, donde la Clínica Cardio VID implantó dos dispositivos de asistencia ventricular izquierda —conocidos como corazones artificiales— el mismo día, utilizando tecnología desarrollada por Abbott. El procedimiento refleja cómo la innovación médica está cambiando el manejo de esta enfermedad crónica y potencialmente mortal.
Una enfermedad frecuente y muchas veces subestimada
La insuficiencia cardíaca no significa que el corazón haya dejado de funcionar por completo. Se trata, más bien, de una condición en la que el órgano pierde la capacidad de bombear sangre con la eficiencia necesaria para abastecer al organismo de oxígeno y nutrientes. Esto provoca síntomas como fatiga intensa, dificultad para respirar y debilidad generalizada.
Según estimaciones citadas en el Registro Colombiano de Insuficiencia Cardíaca (RECOLFACA), la prevalencia en el país alcanza el 2,3 % de la población, lo que equivale a cerca de 1,1 millones de personas afectadas. A nivel regional, estudios científicos estiman que alrededor del 1 % de los adultos en América Latina padece esta condición.

La doctora Marcela Pérez, directora médica de Abbott en Colombia, explica que la enfermedad puede tener múltiples causas. “La insuficiencia cardíaca ocurre cuando el corazón no puede bombear sangre eficazmente, reduciendo el suministro de oxígeno y nutrientes en todo el
cuerpo. Cuando esta condición progresa y deja de responder a los tratamientos estándar, se convierte en insuficiencia cardíaca avanzada”, afirmó.
Señales de alerta y diagnóstico temprano
Entre los síntomas que requieren atención médica inmediata se encuentran la falta de aire durante la actividad física o incluso en reposo, la fatiga extrema, la hinchazón en pies y piernas, y el aumento rápido de peso debido a la acumulación de líquidos. También pueden presentarse tos persistente, pérdida de apetito, náuseas o latidos cardíacos irregulares.
Reconocer estas señales es clave para evitar complicaciones graves. Los especialistas insisten en que el diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos que pueden mejorar significativamente la calidad y la expectativa de vida de los pacientes.
Innovación tecnológica en el tratamiento
El manejo de la insuficiencia cardíaca ha evolucionado gracias a nuevas tecnologías médicas. Entre ellas se encuentran marcapasos, desfibriladores implantables, sistemas de monitorización de presión en arterias pulmonares y terapias de resincronización cardíaca que ayudan a mantener un ritmo cardíaco adecuado.
Además, los dispositivos de asistencia ventricular izquierda representan una alternativa para pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada. Estos sistemas funcionan como bombas mecánicas que ayudan al corazón debilitado a impulsar la sangre por el organismo.
El cardiólogo Andrés Felipe Barragán, especialista en insuficiencia cardíaca avanzada y trasplantes, explicó que este dispositivo “es una bomba mecánica que ayuda al corazón a bombear sangre cuando ya no tiene suficiente fuerza para hacerlo por sí mismo”. Detalló que el sistema se implanta mediante cánulas conectadas al corazón y a la aorta, lo que permite mantener un flujo sanguíneo continuo hacia los órganos.
Un hito reciente en Antioquia
La Clínica Cardio VID realizó recientemente la implantación de dos dispositivos de asistencia ventricular en un mismo día, un procedimiento complejo que evidencia la creciente capacidad médica del país para abordar casos avanzados de la enfermedad.
Este tipo de intervenciones se realiza en Colombia desde 2014, pero el aumento de la experiencia clínica y el acceso a tecnologías especializadas han ampliado las posibilidades para pacientes que anteriormente tenían opciones terapéuticas limitadas.
Implicaciones para el sistema de salud
Expertos consideran que el desarrollo de estas tecnologías podría mejorar el pronóstico de miles de pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada en el país. No obstante, también plantea retos para el sistema de salud, como el acceso equitativo a tratamientos de alta complejidad y la necesidad de fortalecer la detección temprana.
Desde la industria médica, la expectativa es continuar impulsando la innovación. “Estamos comprometidos a seguir desarrollando dispositivos cardíacos que permitan que las personas vivan de forma más saludable y plena”, afirmó la doctora Pérez.
Aunque los datos citados provienen de registros científicos y del material proporcionado en el documento base, este artículo no incluye verificación directa adicional con fuentes externas independientes. Sin embargo, las cifras y declaraciones corresponden a la información disponible en el texto original y estudios referenciados en él.

